1.9.14

Del Todo A La Nada

De tu tronco me sostengo
como poema recién nacido

Asidas mis pequeñas manos
a la corteza firme y suave que te recubre
me descubro mecida en tu sabia
esa que penetra profundamente en mi alma

Tu sonido me abraza, me sosiega
y es entonces que, al fin, somos uno
Acunada en el vaivén de las emociones
mi gratitud aflora, y fluye lo recóndito de mi ser

Cierro los ojos y dejo de ver tu mirada
instante febril en el que me pierdo
y sin darme cuenta
aflojo mis piernas de tus ramas

Me reconozco cual mariposa a la deriva
y caigo estrepitosamente


...

Un vendaval furioso me lleva lejos de tus raíces
a la inmensidad de la nada, donde me encuentro aislada
y cubierta de grises nubes de polvo que invaden mi mundo
pereciendo sola, lejos de tu sombra protectora