17.7.14

Cuando te nombro


Anoche estuve llorando, me refugié en la única persona que en vida o muerte no me fallaría, mi madre... en sus brazos busqué consuelo, en su regazo intenté por todos los medios encontrar la serenidad que me hace falta. 

Derramé tristeza en cada gota que escurría por mis párpados, la nostalgia me hizo su presa, y lloré, lloré incansablemente. Ríos de sal empaparon mi vestido logrando un charco de hiel mojando mis pies descalzos. 

No imaginas el dolor tan profundo que siente mi corazón en estado moribundo al transitar en soledad por este túnel vacío, quizás esperaba de ti demasiado. Sentí la grandeza de tu alma y me dejé llevar de tu mano, luché contracorriente, intentanando romper mi coraza y así ofrecerte todo sin dudarlo, pero faltó tiempo para lograrlo. 

Anoche estuve llorando y lo hice después de darme cuenta que tu amor no era tan grande, después de todo lo vivido, me rompiste en mil pedazos. 

No me importa el engaño, es algo que puedo sencillamente superar al cerrar de tajo lo que no se sabe valorar, pero no es el caso, en tus venas no corre esa locura.

Es el sentimiento de que me has fallado lo que me hunde en este abismo de tristeza, la que me obliga a deambular casi sin vida por el hazmerreir de la nostalgia, arrodillada ante el suicidio de este adiós que en el tiempo no avanza. Ya no hay furia en esta arteria desierta, sólo existe el silencio desplegado más allá del abismo de tus ojos. 

Encuentro mis recuerdos quebrados en estas noches sin olvido, dentro de tu caricia gastada, la que habita en mi memoria y sólo rasga más la herida de este absurdo gesto de dolor que vuelve cuando te nombro.

10 comentarios:

  1. La crueldad del amor no correspondido...

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  2. precioso tu blog y tus declaraciones al amor ..es asi el amor va i viene como las olas del mar...
    besos amiga
    Marina

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  3. Quizás somos más los que lloramos silenciosamente y buscamos esa persona, esa "madre", entre comillas, a quien confiar lo que nos pasa, a quien nos escuche en silencio, a quien nos diga solamente, con caricias, que es cosa de la vida y del hoy, que mañana será otro día y que de nuevo volverá a salir el sol y las nubes reirán por el día y las estrellas bailarán por la noche y nosotros, seguiremos en nuestra locura, y borraremos esas lágrimas traidoras que se quedarán olvidadas en la playa del recuerdo.
    Un abrazo y feliz día.

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  4. Lo siento mucho niña.
    Ojalá dejes de sufrir bien pronto.
    Por ti y por tu madre.

    Besos.

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  5. Què desazòn....
    Cuando llega el dolor hay que darle cauce...luego llegarà la paz...
    Un abrazo y feliz fin de semana.

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  6. Sorrí rapaciña,sorrí...
    Un enorme beso y el mejor de mis deseos
    Apapachos desde Vigo
    Siempre para adelante, para atrás ni para tomar impulso ;)

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  7. Nena TIEMPO...no lo olvidaras, pero se aliviara el peso de todo...palabra de quien ha pasado por eso.
    Besosss muchossss

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  8. Después de leer esto, casi conteniendo la respiración por la fuerza que desprende, me surge una pregunta... ¿Por qué se nombra al daño? Podría recordar "El nombre del viento" en el que dicen que tener el nombre de las cosas, es tener el control, pero sería muy largo y creo que, en este caso, si lo que nombras trae dolor, de ti depende nombrar otras cosas que te causen bienestar.

    No es un "equilibrio, ven" y ya está hecho.Hay que dejar que las palabras se acomoden en tu existencia y que tu voluntad se fortalezca para superar los obstáculos inevitables de la vida. Usar las palabras como desahogo, usar las palabras como voluntad y ser consciente de que todo esto, por fortuna, es pasajero.

    Recuerdo lo que me dijiste del día 17 (un día importante para ti) y aquí regalaste un texto que, repito, está lleno de fuerza, que se lee con el corazón encogido y casi te hace sentir el dolor si tienes facilidad de empatía.

    Que tengas un día lleno de cosas bonitas y mi más sincera enhorabuena por la sensibilidad de tu escritura.

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  9. Los hay que no merecerían ni habernos conocido...
    Pero de todo se aprende... y las experiencias nos hacen fuertes.
    Besos camaleónicos.

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  10. Hola, vengo del blog de Juanjo, no sé si me recuerdas, hace mucho te seguía pero como se lo explique a él un día desapareciste de mi escritorio y no volví a encontrarte ni te vi en otros comentarios pero gracias a él vuelvo a ti. Casualidad o no, te reencuentro en una entrada muy parecida a mi última publicación. Ojala lo superes y todo sea para bien.
    Cariños…

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