24.8.13

No me quieras tanto por favor



El día hasta ese momento se había sentido tranquilo, la complicidad en la charla entre las dos hermanas se volvía entre bromas hacía ella, su madre, una brecha generacional aunque no muy grande, con la tecnología actual se vuelve una línea eterna.

Bromas y risas las acompañaron aquella mañana, hasta el momento justo en que Carmen (su madre) se dio cuenta que le hacían falta algunos ingredientes para preparar la comida, solo un -regreso en un momento- y tomando las llaves del auto se encaminó hacía la cochera, de inmediato María se levantó del cómodo lugar en el que se encontraba, sin deseos de hacerlo pero decidida a no dejarla sola, sin decir más, se montó en el auto con ella y le dijo, -imposible que vayas sola, debo cuidar de ti-, hasta ese momento siempre creyó que en verdad su madre estaba segura a su lado, ella sólo sonrío y sin decir palabra encendió el auto y salieron de la seguridad del hogar.

Todo se suscitó en un abrir y cerrar de ojos, un instante hace la diferencia entre lo que pudo evitarse y las consecuencias de un descuido, grave error que cargará María por el resto de sus días.

Llegaron a la dulcería, nunca le ha gustado el lugar, demasiado oscuro desde fuera y dentro es muy tenue la iluminación, Carmen seleccionó los productos que necesitaba, en algún momento se puso nerviosa y le  pidió con voz muy bajita a María ir al extremo opuesto del local, María en su mundo no comprendió lo que decía su madre, no supo ver en su rostro la angustia de su expresión, seguía indecisa entre cuál de los dulces le apetecía, la sacó de su mutismo y tomando su brazo en sacudida que sintió agresiva le volvió a pedir que se fuera para el fondo del local, María no entendía y solo hacía preguntas, ¿para qué?. ¿qué debo buscar allá?, -deja que vea lo que necesito, aún no decido-, -¡me lastimas mamá!.

No hubo más palabras, Carmen la tomó del brazo y la llevó al fondo del negocio, como es costumbre en todo momento María seguía hablando y quejándose de todo, soltándose de su mano se detuve en seco al ver la caja de dulces que le gustaban y sin pensar en nada solo la tomó y empezó a revisar su caducidad, para ese momento Carmen, su madre ya estaba frente a María cubriéndola con su cuerpo.



Un hombre de mirada vacía y aspecto descuidado, que hasta ese momento no había visto María, saco su arma y amenazó a Carmen, la tomó del brazo y jalándola hacía sí le decía cosas que el nerviosismo de María no la dejaba entender, estaba aterrada, su madre lo estaba más, quiso proteger a su hija y eso sólo enfureció al sujeto, su arma era en extremo larga y gruesa y la sostenía en una mano con mucha fuerza, con la otra tenía a Carmen inmovilizada de sus hombros, para ese momento los empleados del local habían desaparecido, estaban solas, Carmen  con la mitad del peso del sujeto pudo soltarse y empujarlo, solo para regresar y cubrir a su hija, terrible movimiento que enfureció al hombre.

Su voz se escuchaba con ira, -te vienes conmigo- , decía el hombre, María abrazó a su madre por la espalda y empezó a gritar pidiendo auxilio, aunque sabía que eso era imposible, nadie les ayudaría en una situación así, el sujeto dio vuelta a su arma y con la cacha descargó certero golpe en el abdomen de Carmen, que desplomada y sin poder respirar se vio indefensa, María la sujetaba con fuerza para evitar que llegara al piso, sus gritos ahora eran por saber cómo se encontraba Carmen, unos autos llegaron y se estacionaron dirigiendo sus pasos al local, sin percatarse lo que dentro ocurría, el hombre (si se le puede llamar así), se fue tranquilo mientras algunas personas entraban en el local.

Hoy Carmen está en el hospital, una serie de análisis y bajo supervisión para descartar cualquier desgarre interno, -no me quieras tanto por favor, si cometo el error de descuidarme, deja que resuelva sola las consecuencias de mi torpeza-, entre lágrimas le decía María a su madre mientras era trasladada en la camilla a la sala de emergencias.

"La inseguridad en México avanza a paso firme y cada vez se vuelve más poderosa, son hechos lamentables en los cuales ninguno estamos exentos de que nos ocurra, vivir sin el temor a la violencia es lo que la mayoría buscamos, difícil situación cuando el propio gobierno no hace nada por brindar la seguridad a su gente".


Mi cariño a todas las Carmen y María que han pasado por situaciones como ésta.

5 comentarios:

  1. ES TERRIBLE QUE HAYA TANTA VIOLENCIA EN TU PAIS Y QUE, COMO DICES, EL GOBIERNO NO PONGA FIN A ESTA SITUACIÓN.
    CARMEN HIZO LO QUE CUALQUIER MADRE HUBIESE HECHO,,, PROTEGER A SU HIJA, INCLUSO CON EL RIESGO DE PERDER SU PROPIA VIDA.
    TODAS LAS MADRES SON UNAS HEROINAS,,, Y MERECEN NUESTRO RESPETO.

    UN BESAZO VANY!!!

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  2. María no se descuidó no, Ella hacía lo que debía, disfrutaba de lo que la vida le estaba dando...
    Solo que ese hijo de la gran puta, a buen seguro es algún amargado, posiblemente dependiente de alguna droga, o quien sabe que.
    Carmen hizo lo que cualquier padre haríamos por nuestros hijos... es el instinto que te arrastra sin pensar...
    Sabes Vany, es un relato duro, menos mal que el final está dentro de una calificación grave nada mas... Pero, es que da tanta pena saber que es algo que se da tan a menudo, con tanta "permisibilidad", que uno ya no sabe que pensar... :(
    Un saludo desde Vigo y un apapacho para todos por ahí :)

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  3. Una buena madre siempre arriesgará su integridad física y más por un hijo.

    Besitos dulcesitos.

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  4. lindo fin de semana . siempre es un placer visitarte
    besosssss

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