15.7.13

Quebrantada



La enfermedad derribó mis defensas, agotada por la lucha incesante con el mal, caí vencida, entre el dolor que hacía mella en mi cuerpo y el abismo en el cual caía cada vez que intentaba quedarme dormida, los días transcurrieron en fatal abandono de mis fuerzas, me vi indefensa, postrada en mi lecho incapaz de sostener mi propio cuerpo, la oscuridad era casi total, los días y noches se confundían en mi mente, estaba siendo destruida por ese virus casi letal.

Entre mi delirio pude sentir una leve brisa que recorría mi rostro, al tiempo que una tenue luz se introducía en mi habitación, como un polizón se escabullía inquieta y al cerrar la puerta tras de ti, la luz se esfumó, no hubo miedo o angustia, por fin después de tantos días pude reconocer un rostro, todo me hacía sentir que mi cuerpo estaba venciendo y una ligera sonrisa en mis labios se dibujó al sentir tu presencia y un suave movimiento que hundía el borde de mi lecho

 

Todo es confuso, entre el constante entrar y salir del abismo en el que estaba hundida solo pude sentir el peso de tu cuerpo sobre mi propio cuerpo, exhalé el poco aire que a mis pulmones llegaba, dejándolos casi vacíos, entre la agitación desesperada por no poder aspirar y llenar nuevamente mis pulmones y tu peso excesivo que me impedía hacerlo, me sabía perdida, movimientos extraños que no alcanzaba a comprender, nada sentía, solo pequeños jalones a mi cuerpo... un gemido ahogado, un dolor interno y descender en total descontrol al fondo del abismo... vuelta la calma, la frialdad de mi cuerpo no se quitaba con nada, gruesas gotas escurrían entre mis piernas, un dolor agudo en el abdomen y mi necesidad de limpieza, no entendía nada, como pude llegué al cuarto de baño, me senté a recibir la lluvia que mojaba mi cuerpo, sin conciencia, solo una infinita tristeza, indescriptible, irreconocible, mi cuerpo dolido venció la enfermedad, no así los escasos recuerdos que se apoderan de mis frías noches de silencio.

Lo único cierto es que desde aquella noche una infinita tristeza se apoderó de mi esencia y se hizo por siempre mi compañera.

 
"A pesar de que es una historia real como casi todas las que aquí se relatan, no es mi historia"
 
  

7 comentarios:

  1. DURA HISTORIA Y MUY CRUEL...
    COMO SI NO TUVIERA BASTANTE CON SU ENFERMEDAD, ENCIMA LE PASA COSAS PEORES...
    ES TRISTE PENSAR QUE ES UNA HISTORIA REAL.

    UN BESAZO VANY!!!

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  2. Nossa profunda a história.

    beijos
    livrosvamosdevoralos.blogspot.com.br

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  3. Desgarrador suceso, cómo puede alguien dañar de forma permanente a un ser humano indefenso, nadie, nadie merece algo así, la historia dices que es real y entonces lleva cargando una sombra del pasado demasiado pesada, espero que sus noches de silencio vuelvan a la calma y pueda volver a dormir tranquila.
    un beso Vany To

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  4. Una historia real que suele pasar mucho en varios lugares. La cruel realidad.

    Un texto muy bien escrito a pesar de su crudeza.

    Besitos amiguita.

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  5. Cada letra penetró mis retinas...
    Historias que merecen la pena.
    Me ha encantado.
    Besos..

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  6. Escribes genial, tus historias merecen la pena leerlas. Enhorabuena.

    Si puedes pásate por mi blog y me comentas que te parece (sígueme si te gusta). Gracias.
    http://leerimaginarescribir.blogspot.com.es/

    PD: Ya me tienes como seguidora.

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