9.6.13

Confianza en ti



Entre las bromas y abrazos de un encuentro inesperado la charla seguía su curso, Pedro había regresado de su viaje hacía apenas unas semanas y se encontró en casa de su madre con una sorpresa, su cachorro había crecido, era un pequeño San Bernardo llamado Puffy, Pedro me hablaba feliz de su pequeñejo y yo ni tarda ni perezosa también incluí en la charla a mi bebe, un pequeño Labrador de dos añitos de vida de nombre Kai, al final y después de un par de horas hablando quedamos de vernos la siguiente semana para sacar a pasear a nuestros amiguitos Puffy y Kai.



Recuerdas esas películas donde al final que se va la visita y cierras la puerta dices, ¿para qué abrí mi boquita?, pues lo mismo me sucedió, no es que  Kai sea mal educado no, es que es muy fortachón y algo impulsivo y entonces él con sus deseos de explorar el mundo va jalando de si su cadena y por supuesto a mi con ella, en fin, tocaba aguantarme a mi amigo por mucho tiempo cuando viera a mi bebe, y así pasaron los días en los cuales yo bajaba a todos los santos del cielo y claro, alguno que otro despistado que me encontraba perdido, y seguía, "San Antonio, consigueme novio, San Pascual, que no sea animal, San Timoteo, que no sea feo, San.....



Luego de toda la procesión de santos que traje por voluntad o forzados seguía sin poder tranquilizarme, es que sabía que Kai me volvería a depositar muy dulce pero violentamente en el piso, dejando mi orgullo caer en un golpe seco, ya de tantas caídas sabía perfectamente como levantarme sin ser vista por tantas miradas indiscretas, y se llegó el día.



Y con ello mis nervios de intranquilos se tornaron destrozados, pero firme en mi decisión de sacar a pasear a mi bebe y que conociera  un nuevo amiguito, me resigné, seis en punto de la tarde y me senté a la altura de Kai y hablé con él. " Mira Kai, tu sabes que te quiero mucho, que eres mi bebito consentido y te pido que pienses bien las cosas, que cada paso que des recuerdes que soy yo quien te pasea a ti, no tu a mi, que soy yo quien llevo el ritmo, no la que va casi volando por el aire, recuerda que te quiero mucho y no quiero que me hagas quedar mal con Pedro y Puffy, ¿lo has entendido Kai?.



Kai solo me veía con sus ojitos chispeantes y di por hecho que asumía su papel de obediencia, aunque allá en mi interior fraguaba un plan para no caer por la fuerza de mi cachorro, pensé en un intercambio de perritos, yo paseando a Puffy que es un cachorrito pequeño (o eso creí) y Pedro haciéndose trizas por mantenerse erecto con la fuerza de mi perro jalando de él.



Y sucedió, Puffy resultó ser un enorme San Bernardo que llegaba casi a mi busto, y llevándome las manos a la cabeza sólo pude asumir mi papel de ser cometa de papel en manos de mi Kai, los respectivos saludos y la presentación oficial de Puffy y Kai, y yo que veía tremendamente grande y fortachón a mi perro, me di cuenta que le pasaba por debajo de las patas al enorme San Bernardo, ¡ que fatalidad !, mi Kai es chaparrito.



Al final me llevé las palmas, la charla con mi Kai resultó satisfactoria, él entendió y se portó de maravilla, en ningún momento fui a dar al piso y tampoco volaba como hojita al viento, en cambio Puffy es un travieso que llevaba a Pedro corriendo detrás, después de todo, se invirtieron los papeles y Pedro fue paseado por Puffy y los halagos a mi Kai no se hicieron esperar, Puffy, Kai es un cachorro muy educado, deberías aprender  y portarte como él.



Estoy contenta, me siento orgullosa de mi Kai, le he comprado una de sus galletas favoritas y ahora se divierte con ella y yo lo veo feliz jugando por todo el jardín, como el bebito que es.


9 comentarios:

  1. Pues va a seguir creciendo. Pero no encontrarás amigo más fiel. Un abrazo.

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  2. SON TAN MONOS DE CACHORRITOS,,, AUNQUE CREZCAN,,, SIEMPRE SE LES QUIEREN MUCHO,, Y SABEN CUANDO DEBEN COMPORTARSE BIEN.
    EL CONSENTIDO DE MI CASA ES MI PERRO,,, AUNQUE NO ES TAN GRANDE COMO EL TUYO.

    UN BESAZO VANY!!!

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  3. Cualquier motivo de felicidad es bienvenido y si es una mascota que te acompaña, mejor.

    Besitos dulcesitos.

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  4. Preciosa entrada, es difícil no amar a los animales. La felicidad que transmiten es inmensa ♥

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  5. Una anécdota que has relatado muy bien Vany, pero mejor aún que la hayas vivido al lado de tu cachorro Kai, por cierto, extraño pero bonito nombre.
    Beso Vany
    Max

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  6. esos son amores gratuitos como yo con mi caballo. besitos

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  7. Yo amo a los perros también...

    Me ha gustado mucho lo que cuentas.

    Un beso.

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  8. Son muchísimo mejores que las personas.

    De verdad que si.

    Besos.

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  9. Chiquilla :)
    Ni que decir tiene que Day, a buen seguro, sería íntimo de Kai.
    Sabes? Ellos si que no te abandonan ni olvidan...
    Hay un perro que veo siempre desde hace ya como tres meses, que en mis paseos en bicicleta, un día vi abandonado. Siempre que paso, allí sigue, y se ve a leguas que está esperando que el "sinverguenza" que allí lo dejó, lo vaya a recoger... Yo se que no irá, pero el pobre perro no... Bueno, no quiero entristecerte. Es simplemente una anecdota que al leerte recordé y quise dejarla plasmada.
    Un beso desde Vigo. Y lo mejor para ti, y para tu Kai :)

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