29.6.13

Para ti y también para ti

Hacemos una pausa para agradecer a cada una de las personas que han pasado por aquí, comenten, lean, se aburran, se diviertan, les sirva de algo, o sólo pasen sin dejar su huella, lo importante es que deseamos agradecer tus pasos por Susurros, el tiempo que nos dedicas a leernos y visitarnos, nosotras lo valoramos.
 
 
Vany To.
Últimamente los relatos van de la mano de alguna mala situación o no muy buen desenlace, ¿qué decir?, así es la vida, no creo en un entorno color de rosa, tampoco en que sea equitativa, en lo que creo es en la actitud que tomemos para hacer frente a lo que nos llega, en aprender de los errores y de los aciertos, si caemos, nos levantemos y a seguir caminando y aprendiendo.
 
Hoy te ofrecemos un cariñito
recíbelo con agrado que va incluido parte del corazón de nosotras.
 
Vany To
y
Princesa Boreal
 
 
Aquí te lo entregamos
 

Seguimos caminando
Gracias

25.6.13

Zurcido invisible y existente


Estoy a unos minutos de la decisión más importante de mi vida, necesito la seguridad de tu mirada, la firmeza de tus manos y la delicadeza de tu abrazo, quiero olvidarme del pasado, pero siempre regresa, una y otra vez taladrando mi cerebro, ha pasado casi un año y aún sigue atormentando mi mente, dañando mi estabilidad, mis sentimientos, me obligar a sentirme indecisa.


Once meses antes, con toda la confianza del mundo celebramos cuatro meses de noviazgo, apenas una semana de conocernos y acepté tu propuesta de noviazgo, los planes siempre fueron precisos, pasado un tiempo corto unir nuestras vidas hasta el final de nuestros días, todo era maravilloso, la pareja perfecta, -así nos llamaban-, hasta aquella tarde en que decidiste por voluntad propia engañarme, no pude acompañarte a la reunión y al encontrarte con una antigua novia, sucumbiste al arrebato de un instante, mala decisión que debilitó nuestra unión, varios meses entre el estira y afloja de regresar y no hacerlo, una tristeza que a la fecha sigo arrastrando.


De aquel desliz tienes un hijo, un pequeño que lleva dos meses de vida, el ver como crecía en su vientre el fruto de tu engaño fue de mis peores pesadillas, entre el deseo que no hubiera pasado y odiarme por tener esos sentimientos, era un constante dolor en mi pecho, y para terminar, bajo el nombre de Alfonso lo registraste, otro Alfonso, tu hijo, tu nombre, sangre de tu sangre.


Y aquí estoy, rodeada de familiares y amigos cercanos,  cubierta totalmente del amor que me profesas, del amor que yo te entrego y llorando mi tristeza, los minutos pasan lentos, cada segundo me trae de regreso todo el peso de tu pasado, el que provocaste y soy yo quien lo cargo, me siento insegura, estoy temblorosa, mi mundo se cierra, la decisión debe tomarse, es el momento, un paso adelante y no habrá vuelta atrás, pero como cuesta darlo, la agitación se empieza a hacer visible, el descontrol amenaza con salir y en ese momento tu mano sosteniendo mi mano... nada que hacer, al voltear la vista a tu rostro me encontré con tu mirada, todo está decidido, me arriesgo contigo.


Sólo espero que no vuelvas a perder mi confianza y me demuestres cada día que ha valido la pena enlazar mi vida a la tuya, siempre adelante, juntos, unidos para no separarnos.

22.6.13

Tu libre albedrío


Hoy vengo por ti
no acepto un ¡ NO ! por respuesta
soy egoísta y te quiero para mi
tus horas las compartes conmigo
tus pensamientos para mi
la sonrisa de tus labios mía
como tu eres para mi
así que decido ir por ti
y recuerda
libre albedrío mañana
hoy para mi, 
yo decido por ti

¿A quién no le gusta tomar el control de vez en cuando?

18.6.13

Entre broma y broma




Y sucede...
me sabes lejana y nuevamente te acercas, me sabes ajena y tu deseo despierta, te siento muy cerca y mi descontrol aparece, pero es injusto para él que te piense y desee, me alejo...

Y cada vez que lo intento nuevamente regresas, decidida a no permitirlo analizo...
Mi amigo y sólo eso es como te veo, y mientras me llegan rumores de ti, tonta de mi, no hago caso... el tiempo transcurre, desespero...

Un día en la calle, caminando tranquila te veo, presuroso vienes a mi encuentro, estás muy cambiado, maduro, sensual... rechazo mis pensamientos y me dedico a escucharte, me invitas un café mientras charlamos, el tiempo ha pasado y yo te sigo adorando, tu rostro de niño me sigue gustando, no puedo evitarlo, me pides lo intente y me pierdo, analizo... te rechazo... 



sucumbo a tu encanto, estoy en tus brazos
probando tus labios, el poder de tu esencia
tu sonrisa sensual y tu mirada profunda
y decido intentarlo...

Y pasa el tiempo... un día cualquiera desnudas tu alma, me acercas a tu lado, nos sentamos, me tomas las manos, siento tu firmeza, me aterra... y sucede... me confiesas tu secreto y mi mundo se desvanece...

Demasiado tiempo a tu lado y yo sin saberlo, mis días dichosos se han escapado, me hundo en el abismo de tus ojos y pierdo el contacto con mis sentidos... no puedo evitarlo, la tristeza me ahoga, lloro y maldigo tu engaño.

En el vacío de mi intimidad volqué mi rechazo, por tu engaño, la crueldad de tu farsa, la mentira de tus palabras, me desligo de ti y te prometo que no te lloraré más, tu homosexualidad me destruyó, sabiendo tu condición me hiciste enamorarme de ti, es una crueldad tu traición.



"La homosexualidad es una orientación sexual, y como tal debemos ser tolerantes y respetar a las personas, pero el engaño es una fatalidad que solo comete quien no sabe amar".

"Una historia real que no es la mía"

16.6.13

Carta de un hijo a su padre

A forma de introducción he de decir que en México 
se celebra el tercer domingo de Junio
El Día del Padre
Felicidades a todos los buenos padres 
que cumplen su rol de disfrutar y educar de sus hijos
tomando como base, siempre, el amor


Querido padre:

La forma de iniciar ésta carta es sólo formalidad, a éstas alturas de mi vida y con todo lo sucedido en nuestra familia, ya no siento el deseo de mostrarte un afecto que estoy muy lejos de sentir, pero así me has educado y al final de todo me doy cuenta que soy obediente en acciones, más no en sentimientos, porque siempre me han inculcado el amor y el respeto a mis padres.

Debo decirte padre mío que el respeto como tú lo ves, para mi no es tal, confundes respeto con miedo, el terror que sobreviene después de uno de tus acostumbrados gritos, ya no te digo de tus amenazas o la ira que descargas siempre con ella, con mi madre y la infinidad de ocasiones en que he tenido que morder mis labios y cerrar los puños para no intervenir cuando asestabas tu golpe certero en el pequeño cuerpo de ella, no ha sido fácil padre mío, quedarme callada e inmóvil sin poder hacer nada, eso no es respeto padre mio, es una dominación y prepotencia que supera con creces todo lo establecido y reafirma mi deseo de permanecer siempre sola, sin desear una familia o descendencia.

También te agradezco esa parte de tu educación hacía mi, porque cuando quise meterme por en medio y evitar que dañaras su cuerpo, siempre las cosas se salieron de control y la descarga en ella fue de las más crueles que he presenciado, al final solo me refugiaba en mi habitación y trataba de viajar a otro espacio, otro punto a tu favor en mi educación, el no luchar guerras ajenas, --eso dices--. 

La noche de anoche fuiste la gota que derramó el vaso, siendo la transición entre sábado y domingo, justo en la celebración del día del padre  me diste el tiro de gracia, ella, mi madre después de haber estado ingresada en urgencias por una gastritis complicada y al arribar a casa, sólo para recibir tu llegada como siempre de mal humor, el enfado por no tener el poder de controlar su cuerpo y sus posibles desajustes de salud, y ya estabas tu, gritando como siempre y mandándonos a nuestra recámara, con pasos indecisos y todo el peso del mundo sobre mi espalda me alejé, y pude escuchar la ira de tu voz y la agonía en la suya, siempre tranquila, asintiendo tus órdenes absurdas, un golpe tras otro y después todo  en completa calma, hasta hoy que me atreví a salir de mi habitación y escribirte ésta carta. 

Padre mío, tienes razón, me he vuelto como tú, insensible al dolor ajeno, dura en sentimientos --si es que los tengo--, siempre viendo por y para mi, para mi beneficio, soy buen reflejo de tu imagen y te prometo que mi avance en la vida será pisoteando a quien se me ponga delate, no habrá piedad para nadie, ni una mínima muestra de afecto, y cuando llegue el momento padre mío de rendirte cuentas, tendrás de mi parte un golpe certero de indiferencia, de total desamor por el hombre que me dio la vida y en completa calma, daré la vuelta y sin voltear a despedirme, me alejaré de ti, como me has enseñado. 

Padre mío, hoy te digo... Lección aprendida. 

Sin afecto y con mucho pesar 
Por siempre, Tu hija María

13.6.13

Inseguro de ti


Tus labios eran paisajes prohibidos que quería probar, 
tus ojos, abismos profundos que me invitaban a saltar
tus manos, la fuente del deseo que se deslizaba por mi piel
y ese aroma a madera que desprendías cuando me atraías a ti
en ese juego de sensualidad, siempre llevaste el control
te acercabas y alejabas, me enloquecías de placer
volvía nuevamente a sentir el deseo de tenerte junto a mi
pero el juego seguía, avanzabas y retrocedías
inseguro de ti,
me alejé...


9.6.13

Confianza en ti



Entre las bromas y abrazos de un encuentro inesperado la charla seguía su curso, Pedro había regresado de su viaje hacía apenas unas semanas y se encontró en casa de su madre con una sorpresa, su cachorro había crecido, era un pequeño San Bernardo llamado Puffy, Pedro me hablaba feliz de su pequeñejo y yo ni tarda ni perezosa también incluí en la charla a mi bebe, un pequeño Labrador de dos añitos de vida de nombre Kai, al final y después de un par de horas hablando quedamos de vernos la siguiente semana para sacar a pasear a nuestros amiguitos Puffy y Kai.



Recuerdas esas películas donde al final que se va la visita y cierras la puerta dices, ¿para qué abrí mi boquita?, pues lo mismo me sucedió, no es que  Kai sea mal educado no, es que es muy fortachón y algo impulsivo y entonces él con sus deseos de explorar el mundo va jalando de si su cadena y por supuesto a mi con ella, en fin, tocaba aguantarme a mi amigo por mucho tiempo cuando viera a mi bebe, y así pasaron los días en los cuales yo bajaba a todos los santos del cielo y claro, alguno que otro despistado que me encontraba perdido, y seguía, "San Antonio, consigueme novio, San Pascual, que no sea animal, San Timoteo, que no sea feo, San.....



Luego de toda la procesión de santos que traje por voluntad o forzados seguía sin poder tranquilizarme, es que sabía que Kai me volvería a depositar muy dulce pero violentamente en el piso, dejando mi orgullo caer en un golpe seco, ya de tantas caídas sabía perfectamente como levantarme sin ser vista por tantas miradas indiscretas, y se llegó el día.



Y con ello mis nervios de intranquilos se tornaron destrozados, pero firme en mi decisión de sacar a pasear a mi bebe y que conociera  un nuevo amiguito, me resigné, seis en punto de la tarde y me senté a la altura de Kai y hablé con él. " Mira Kai, tu sabes que te quiero mucho, que eres mi bebito consentido y te pido que pienses bien las cosas, que cada paso que des recuerdes que soy yo quien te pasea a ti, no tu a mi, que soy yo quien llevo el ritmo, no la que va casi volando por el aire, recuerda que te quiero mucho y no quiero que me hagas quedar mal con Pedro y Puffy, ¿lo has entendido Kai?.



Kai solo me veía con sus ojitos chispeantes y di por hecho que asumía su papel de obediencia, aunque allá en mi interior fraguaba un plan para no caer por la fuerza de mi cachorro, pensé en un intercambio de perritos, yo paseando a Puffy que es un cachorrito pequeño (o eso creí) y Pedro haciéndose trizas por mantenerse erecto con la fuerza de mi perro jalando de él.



Y sucedió, Puffy resultó ser un enorme San Bernardo que llegaba casi a mi busto, y llevándome las manos a la cabeza sólo pude asumir mi papel de ser cometa de papel en manos de mi Kai, los respectivos saludos y la presentación oficial de Puffy y Kai, y yo que veía tremendamente grande y fortachón a mi perro, me di cuenta que le pasaba por debajo de las patas al enorme San Bernardo, ¡ que fatalidad !, mi Kai es chaparrito.



Al final me llevé las palmas, la charla con mi Kai resultó satisfactoria, él entendió y se portó de maravilla, en ningún momento fui a dar al piso y tampoco volaba como hojita al viento, en cambio Puffy es un travieso que llevaba a Pedro corriendo detrás, después de todo, se invirtieron los papeles y Pedro fue paseado por Puffy y los halagos a mi Kai no se hicieron esperar, Puffy, Kai es un cachorro muy educado, deberías aprender  y portarte como él.



Estoy contenta, me siento orgullosa de mi Kai, le he comprado una de sus galletas favoritas y ahora se divierte con ella y yo lo veo feliz jugando por todo el jardín, como el bebito que es.


6.6.13

En mis sueños


Y vi nuevamente en tu rostro sereno
la calidez de tu entrega,
el placer de lo prohibido
y la dulzura de tu esencia,
me perdí en el oleaje de tus ojos,
en la intensidad de tus caricias
en el susurro de tus besos,
me hice un sendero sin espinas,
para caminar contigo, descalzos,
con los sentimientos expuestos
y el placer de los impulsos,
me volví de tus brazos prisionera
y de la tibieza de tus dedos,
bebí el néctar de tus sueños.

Con mi cariño sincero, mi deseo de siempre contar con tu amistad y aprecio
te quiero mucho dulcesito

3.6.13

Mi lucha con el pastel



Te ha pasado que cuando vas de compras con tu mamá y en pleno centro comercial te apetece un pastel?, y lo peor o mejor del caso, no quieres comprar de los que ya están hechos, ¡No!, quieres hacerlo tú mism@, o mejor dicho, le has aplicado aquella frase de --¿mami, hacemos un pastel?--, está claro de que eso de "hacemos" no es cierto, el fondo de la frase es --¿mami, haces un pastel?--, ella obvio que lo sabe, porque su respuesta generalmente es la misma, --lo haces tú, yo te guío--, y claro, te sientes con el asa del sartén en la mano, sabes que al final y con unos pocos cariñitos terminará haciéndote el pastel y tu feliz esperarás a comerlo.



¿Y si no?. si se pone firme y te dice que no lo hará, ya con las cosas en casa y unos deseos tremendos de comerlo, un consejo sabio es no hacerla enfadar antes de lanzarle tu deseo de que te prepare dicho pastel, en mi caso, primero fue la desobediencia y con ello el enfado de mamá y luego el rotundo ¡NO te preparo nada!, y para rematar te lanza aquella frase de "hazlo tú. ¿o es acaso que no puedes?", peor respuesta no puedo recibir, soy competitiva y sobre lo que sea acepto los retos.



Y me dispongo a preparar el pastel, receta en mano, ingredientes en la mesa y el primer error surge, tu hermana que está divertida jugando y chateando en face y te dice, Vany, ha publicado tu amigo, ¿sí?, bien, pero luego empiezan obsesivos y dices, vale, un momento de stalker y nada pasa, y en lo que vas agregando los ingredientes tus ojitos van revisando el look de tu archi enemiga, o los chistes malos que el otro pone, etc. y cuando te das cuenta, ya no sabes por donde llevas la receta, ¿y qué haces?, ¡nada!, no quieres mostrarle a tu madre que has fallado y continúas como dios te dio a entender.



Pero entonces, esa receta resulta que está contra ti, y se pone sus moños y debes llevarla donde tu madre y hacerle preguntas, que ella y dentro de sus cosas hará como que no te pone mucha atención y sólo responderá a tu pregunta, sin ahondar en el tema ni darte consejos que en ese momento necesitas, (esto claro está, a menos que se los pidas), algunas de las dudas pueden ser, ¿qué pasa si dejamos grumitos?, ¿y si mezclamos por encimita?, ¿qué sucede si no precalenté el horno?, ¿y si congelo la mezcla?, en fin, que por preguntas no falta y por respuestas escuetas, mucho menos.



Y vas y muestras tu creación, satisfecha de lo lindo que se ve en el bol, y te sale con aquella de, ¡necesitas agregarle aire!, ¡cuidado!, no significa que le pongas el secador de cabello o lo lleves directo al ventilador o cualquier aparato que expulse aire, ¡No!, (ésto fue lo que yo hice), (el futuro pastel no tiene calor y no necesita ese tipo de aire), y entonces te vuelve a insistir, necesitas inyectarle aire, y yo de inmediato voy por la jeringa y le pregunto, ¿con o sin aguja? tampoco, eso no se hace, significa que batas de tal forma que vayas metiendo aire a la preparación y de ésta forma quedará esponjosito, y no vale que le digas a tu madre, ¡ya, no importa, con que se pueda comer!, eso es una estocada directa a su corazón, tan perfeccionistas que son con los alimentos y su preparación, así que fuera la flojera y a imponer fuerza con el globo.



Al final y después de todo lo que hiciste, tienes un pastel que es la envidia de todos (por lo menos de tus hermanos) y si estás insegura con el sabor, entonces aplicale una bonita cubierta, ya sabes aquella frase de, "por la vista nace el amor" y así no te dirán si te ha pasado la masa o el pastel está feo, (en mi caso quedó riquísimo, pero las vi negras, es tremendamente complicado meterse a preparar alimentos y más cuando la cocina te hace gestitos).

"No agrego la receta, pasa que de momento no tengo abierto el face :P"