10.4.13

Aprendiendo a vivir

Recuerdan mi historia?
Soy Daniela, hija de padres divorciados y por varios años novia de Jorge, hasta que descubrí su engaño (con varias de mis supuestas "mejores amigas"), después de terminar mi relación me di cuenta que me sentía enamorada de su mejor amigo, ninguno de los dos se atrevía a dar el paso por sentir culpa...

Segunda parte.
El exceso de alcohol en mi sangre hizo lo propio, acostumbro tomar vodka desde los dieciséis años, sin ningún problema, siempre he podido controlarlo, tomo lo suficiente para decir "soy bebedora social", pero no una alcohólica, la situación se complicó al verte con ella, parecían felices y yo me vi tan desdichada que no medí la cantidad ingerida, y a ese grado la tristeza se hizo mi compañera, (te extrañaba Jorge, si que te extrañaba, me di cuenta que siempre te he querido), ella de tu brazo y yo del de Mario, tu ex mejor amigo y ahora mi novio, ¿qué pasó con aquellos años en los que nos amábamos y cuidábamos?, en los que los planes a futuro era envejecer juntos, es simple, lo que muchas veces sucede, los sueños, sueños son y se quedan en el camino.


Nos conocemos hace mas de diez años y tenemos amigos en común  estudiamos en la misma universidad, la misma carrera, casi los mismos horarios, y allí estaba yo, viendo lo feliz que bailabas y pegabas tu cuerpo al de ella, en ese momento Mario me pareció un peso demasiado elevado para soportarlo y salí del salón, mis pasos encaminé hacía el jardín, me asfixiaba el lugar, nunca me di cuenta que fuiste tras de mi hasta que sentí tu mano en mi cintura, "estas muy bella Daniela", fueron tus palabras, el piso que de por si ya estaba tambaleante me hizo trastabillar, solo para ir a caer directo sobre tu cuerpo, tus brazos fuertes detuvieron mi caída al piso, "ven, vámonos de aquí", el mundo se detuvo, el tiempo se perdió y yo obediente me apoyé de tu brazo, confié en ti.


Me ayudaste a entrar en tu auto, recliné mi cabeza en tu hombro y no me percaté del camino que seguiste, lo último que vi, una habitación de hotel, yo forcejeando y tratando de alejar tu cuerpo del mío , a la fecha los recuerdos son vagos, como un sueño, pasaron las horas, el día iluminó la habitación, me descubrí desnuda, mis prendas tiradas al piso y sobre una de las almohadas vacías una nota, "no te preocupes, la habitación ya está pagada", lo siguiente es muy confuso, los días y semanas transcurrieron sin tener noticias tuyas, tampoco regresaste mis múltiples llamadas o visitas a tu casa.


El desconcierto se hizo angustia, pase por el miedo, la tristeza, el llanto, el dolor y un sin fin de sentimientos hasta llegar a la total decepción de ti y de mi misma, por haber vuelto a confiar en alguien como tu, mes y medio después el malestar de mi cuerpo no cesaba, la preocupación se hizo constante y el medico me dio la noticia, "felicidades, está usted embarazada", tuve unos días de análisis profundo en los cuales decidí tener al bebé, fui a buscarte, no regresaría a casa hasta no hablar contigo.



Te encontré en uno de los jardines de la universidad, me planté frente a ti y te dije mis dudas, "no estoy segura de lo que realmente sucedió en aquella habitación de hotel, mis recuerdos son vagos, confusos, pero ya no me importa, Jorge, estoy embarazada, tengo mes y medio de gestación y pienso tenerlo".

Un junior como tu es incapaz de pensar por si mismo y me pediste tiempo para digerirlo, (era obvio que necesitabas de tus padres), unos días después quisiste nuevamente intentarlo, pero me aclaraste que no te casarías conmigo, "ya nada tienes que perder Daniela, quiero tener intimidad contigo", accedí una nueva estupidez de mi parte, ¿qué podía perder?, en realidad nada, dos semanas después tu madre que es doctora contactó conmigo, quedamos en una cita en un café cercano a tu casa, "lo sé todo Dany, estoy muy contenta que mi único hijo vaya a tener un bebé, cuenta con la familia para todo", me entregó una tarjeta de presentación de una ginecóloga y me explicó que había una cita programada para las 9:00 pm. de esa misma noche, (vaya ingenuidad la mía).


La consulta fue extraña, nadie en la clínica, todos los consultorios cerrados, Jorge y yo delante de la doctora Rodríguez, "te haré un ultrasonido, no me gusta nada lo que siento", el miedo nuevamente se apoderó de mi al escuchar la noticia, "llevas dos semanas con el producto muerto, si no lo sacamos de inmediato morirías, como ya has cenado, quiero que vengan mañana viernes, a la hora de la comida, estaremos más cómodos sin el personal y podrás volver a tu casa en un par de horas, es una cirugía ambulatoria por lo sencillo de la misma, y Daniela, es mejor que no se entere tu familia, no tiene caso involucrarlos".

Después de la operación me sentí vacía, todo fue tan rápido que ahora era yo la que necesitaba digerirlo, tuve el fin de semana para reposar y llorar mi tristeza, en verdad que yo quería a mi pequeño, las dudas asaltaron mi mente, dos semanas con mi bebé muerto, ¿quién miente?, mi ginecólogo me dijo que todo estaba bien.


Lo siguiente que vi al volver a la universidad fue a Jorge con una de sus tantas conquistas, pero no importaba, algo cambió en mi, Jorge al ver que me era indiferente vino a mi encuentro, "podemos vernos cuando queramos, ya no hay caretas en nuestros rostros Daniela".

Vuelve con tus amigas, yo estoy fuera de tu vida, un balde de agua helada fue tu respuesta...
"Eres tan tonta Daniela, ni siquiera te diste cuenta que ese bebé estaba vivo, no quería tener un lazo contigo que después tuviera que alimentar, agradeceme que aún puedes seguir estudiando, lo que hagas de tu vida me lo deberás a mi por sacarte el problema".



Pues bien, soy Daniela, una estudiante de 23 años y con una vida que ha dado un giro de 180ª,  volví con Mario, es también un estudiante como yo, pero con las bases de una familia adinerada, con mucho, muchísimo futuro en los negocios que en realidad caminan solos, lo trato con tanto desprecio y el muy tonto sigue a mi lado, es tan ridículo que piensa que el amor realmente existe, yo no, es solo un letargo del alma, (si es que existe el alma), pienso casarme con él y vivir como quiera, ya nada me importa y le hago pagar a cada instante los desprecios que he recibido, si tengo que estar con alguien, que mejor que ese "alguien" tenga solvencia económica y sé que en un par de años heredará en vida la fortuna familiar.


*Nada que agregar, la vida da muchos giros y cada uno decide si se deja llevar o sigue esforzándose cada día*

13 comentarios:

  1. Pobre Daniela.
    No olvidará ese suceso mientras viva.

    Besos.

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  2. Me sorprenden tus historia, Vany, y mira que no soy fácil de convencer...
    Un beso enorme.
    HD

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  3. POBRE CHICA,,, SE LA JUGARON BIEN JUGADA... MENUDA PANDA DE HIJOS DE P....
    SE HA VUELTO MUY FRIA Y HA PERDIDO SU ALMA,,, POR ESA GENTE TAN MALVADA.
    PERO NO DEBERÍA HACERSELA PAGAR A LOS QUE LA QUIEREN.

    UN BESAZO VANY!!!

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  4. Vany aunque duela deja pasar todo esto
    no lo vuelvas a recordar, dejalo ir de tu vida, es de la unica manera que re irás curando
    un beso enorme y llegata hablar conmigo si queres
    Carmen

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  5. Carmen Real, hola

    No soy yo la de la historia, pero gracias por el consejo

    Besos

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  6. En la vida a veces hace falta dar giros bruscos para encontrar el verdadero camino aunque no siempre se acierta y se toma el erróneo.
    Besos de gofio.

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  7. Vaya historia con tantas tramas y traumas.
    Lo haces muy bien Vany.
    Abrazos.

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  8. que buena entrada, que triste historia .. me he suscrito sin palabras la verdad me meti tanto en la historia de tu entrada, magnifico
    Un abrazo grande!

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  9. Sentido relato que demuestra hasta dónde puede llegar mucha gente sin importar los sentimientos y de paso terminar con los sueños de otros.

    Besos dulcesitos.

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  10. No esperaba la historia... me dejaste pegada a la silla...
    Sea o no tu historia, es completamente real.
    Enhorabuena!

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  11. Hola Vany to, buenas tardes,
    pobre niña, era una ingenua =(
    pero al final optó por lo correcto, "el dinero", pues allí encontrará la felicidad que este puede comprar.
    Un bonito mensaje.

    Me encantó tu entrada
    feliz fin de semana
    besitos

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  12. Has hecho una historia muy real, Vany. Por eso confunde a tantos lectores con su veracidad.
    Narrar en primera persona es lo que tiene.
    Gracias por acercarte a mi orilla.
    Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

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  13. Una triste historia, que seguro que se habrá dado en la vida real y en mas de una ocasión.

    Saludos, manolo
    http://marinosinbarco.blogspot.com.es/

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