20.4.13

Envuelta en ti


Dibujé en tus labios el nacimiento de la esperanza
al ver en tus ojos la caricia de mis sueños
la delicia de tu roce y la complicidad que nos envuelve
escribí en tu piel la soltura de mi entrega
me despojé del letargo de mi vida
para envolverme en ti
en tu presencia compartida

15.4.13

Lección de vida


Cierto día, en una de las tantas clases de apoyo y solidaridad que son obligatorias en la universidad, hubo una propuesta de la profesora Lic. Salazar, "debemos concientizar a nuestros jóvenes  para ello vamos a hacer una actividad inusual, se formarán grupos de ocho integrantes, cada equipo hará una investigación del mismo lugar, la casa del anciano, quiero que me expliquen cual es el problema (si lo hay) y las posibles soluciones, quiero que lleven presentes y sea algo que necesiten (no solo por salir del paso), quiero que convivan con ellos y me digan su experiencia al hacerlo, es un trabajo en equipo pero se califica de forma individual".

La casa del anciano, jamás me interesé en los adultos mayores, no por rechazo, en parte por el temor a encariñarme de personas que sé de entrada, se marcharán pronto, no quise dar pie a situaciones que en un momento determinado podían dejar en mi el dolor de la pérdida.

Y allí estaba, tratando de organizar a mi equipo, nada de emotividad, todo era preciso, solo el fin de sacar la materia con un excelente promedio, hice las llamadas necesarias, concerté las citas, organicé las compras y reuní a mi equipo, la cita, el Viernes 23 de Marzo, mi grupo era de mujeres y necesitábamos hombres para ayudarnos a cargar los paquetes, dos de los novios de mis compañeros se ofrecieron a la ayuda y todo organizado solo esperamos el día señalado.

Llegamos puntuales, surgieron las presentaciones y lo primordial, la investigación, entrevistas con los directivos, el personal, me sumergí en papeles y recabar datos mientras mis compañeros charlaban con los adultos mayores, analizando, preguntando y al final, con los apuntes suficientes y sabiendo de las carencias y las posibles fugas creí mi trabajo  terminado, me dispuse a hablar con mi equipo y salir de ahí cuanto antes.


Pasé la vista por la estancia, era agradable el lugar, colores suaves, pocos muebles, muy espaciosa, se veía tranquila la residencia, hice señas a mis compañeros de una reunión en el jardín y me dispuse a salir, atravesando la habitación, un hombre adulto me llama, "venga niña, le contaré mi historia", "no puedo señor", fue mi respuesta, pero el hombre ya había empezado a hablar y no me quedó mas remedio que escucharle, conforme avanzaba la charla me sumergí en su historia, triste y con una enseñanza, "fui mujeriego, me encantaban, trabajé y gasté cada peso que recibía en ellas, no me arrepiento, siempre las quise, pero me dejé llevar por el alcohol, se volvió una enfermedad de la cual no pude salir, mis hijos cansados de buscarme y encontrarme tirado en cualquier esquina, se dieron por vencidos y decidieron traerme aquí, estoy feliz, ya no bebo y tengo amigos nuevos, con los años se aprecian mas las pequeñas cosas, así me despedí de Joaquín.

Conocí a Ariel, un hombre divertido, pude observar que cada que una residente se acercaba, el ni tardo ni perezoso y tratando de disimular le tocaba el pompi, ellas siempre se ponían rígidas y nerviosas se retiraban, no sin antes voltear a todos lados para ver si alguien se percataba de lo ocurrido, todos nos hacíamos los desentendidos, nadie vio, nadie supo, un poco travieso Ariel.

Cada paso que daba, era una persona que me llamaba a sentarme, sus historias escuché con mucha atención, cada una la recuerdo y me causa emoción, ahora era yo a la que esperaban, al final y después de haber hablado con varios de ellos, me despedí, no sin antes sentir una extraña tranquilidad y un pequeño estrujoncito en mi corazón, extraño, hice esfuerzos por no dejar escapar unas pequeñas gotitas.

Me encaminé a la puerta de salida y me vuelve a hablar Joaquín, fui a su encuentro y envolvió mis manos con las suyas, a pesar de los surcos y lo tembloroso, era aún un hombre fuerte, cubrió por completo mis manos y me dijo "ojalá niña, que pudiera volver, no como un trabajo y si porque le nace visitarnos", lo prometo Joaquín, pero no solo eso, también traeré a mis amigos, "siempre dicen lo mismo dijo Joaquín, pero confío en ti niña."


Dos semanas después regresé a la casa del anciano, llevé a mis amigos (a los cuales les mentí, diciéndoles que era parte de la calificación una segunda visita de convivencia con ellos), la pasamos bien, jugamos lotería, pude percatarme que son intensos y siempre que no ganan ellos piden que se revisen las cartas, son un amor de personas, yo por mas que trataba de que se me pasaran las cartas, siempre había uno de ellos diciendo, "ella ya ganó, ella ganó", jugamos por dulces y al final, me quedé casi con toda la bolsa, los repartí equitativamente entre ellos y a Joaquín le di porción especial.

Mi agradecimiento a Joaquín por haberme hecho abrir la puerta y dejarlos pasar, son personas hermosas y he prometido volverlos a visitar.

(Cabe señalar que entregué el reporte con todas las carencias, pero también con la atención que les brindan)


"Los adultos mayores son la experiencia, pero sobre todo llevan en su rostro la bondad, la paz y en estos tiempos la tranquilidad es lo que todos buscamos, no es un texto detallado, solo lo que mi corazón me ha dictado"

10.4.13

Aprendiendo a vivir

Recuerdan mi historia?
Soy Daniela, hija de padres divorciados y por varios años novia de Jorge, hasta que descubrí su engaño (con varias de mis supuestas "mejores amigas"), después de terminar mi relación me di cuenta que me sentía enamorada de su mejor amigo, ninguno de los dos se atrevía a dar el paso por sentir culpa...

Segunda parte.
El exceso de alcohol en mi sangre hizo lo propio, acostumbro tomar vodka desde los dieciséis años, sin ningún problema, siempre he podido controlarlo, tomo lo suficiente para decir "soy bebedora social", pero no una alcohólica, la situación se complicó al verte con ella, parecían felices y yo me vi tan desdichada que no medí la cantidad ingerida, y a ese grado la tristeza se hizo mi compañera, (te extrañaba Jorge, si que te extrañaba, me di cuenta que siempre te he querido), ella de tu brazo y yo del de Mario, tu ex mejor amigo y ahora mi novio, ¿qué pasó con aquellos años en los que nos amábamos y cuidábamos?, en los que los planes a futuro era envejecer juntos, es simple, lo que muchas veces sucede, los sueños, sueños son y se quedan en el camino.


Nos conocemos hace mas de diez años y tenemos amigos en común  estudiamos en la misma universidad, la misma carrera, casi los mismos horarios, y allí estaba yo, viendo lo feliz que bailabas y pegabas tu cuerpo al de ella, en ese momento Mario me pareció un peso demasiado elevado para soportarlo y salí del salón, mis pasos encaminé hacía el jardín, me asfixiaba el lugar, nunca me di cuenta que fuiste tras de mi hasta que sentí tu mano en mi cintura, "estas muy bella Daniela", fueron tus palabras, el piso que de por si ya estaba tambaleante me hizo trastabillar, solo para ir a caer directo sobre tu cuerpo, tus brazos fuertes detuvieron mi caída al piso, "ven, vámonos de aquí", el mundo se detuvo, el tiempo se perdió y yo obediente me apoyé de tu brazo, confié en ti.


Me ayudaste a entrar en tu auto, recliné mi cabeza en tu hombro y no me percaté del camino que seguiste, lo último que vi, una habitación de hotel, yo forcejeando y tratando de alejar tu cuerpo del mío , a la fecha los recuerdos son vagos, como un sueño, pasaron las horas, el día iluminó la habitación, me descubrí desnuda, mis prendas tiradas al piso y sobre una de las almohadas vacías una nota, "no te preocupes, la habitación ya está pagada", lo siguiente es muy confuso, los días y semanas transcurrieron sin tener noticias tuyas, tampoco regresaste mis múltiples llamadas o visitas a tu casa.


El desconcierto se hizo angustia, pase por el miedo, la tristeza, el llanto, el dolor y un sin fin de sentimientos hasta llegar a la total decepción de ti y de mi misma, por haber vuelto a confiar en alguien como tu, mes y medio después el malestar de mi cuerpo no cesaba, la preocupación se hizo constante y el medico me dio la noticia, "felicidades, está usted embarazada", tuve unos días de análisis profundo en los cuales decidí tener al bebé, fui a buscarte, no regresaría a casa hasta no hablar contigo.



Te encontré en uno de los jardines de la universidad, me planté frente a ti y te dije mis dudas, "no estoy segura de lo que realmente sucedió en aquella habitación de hotel, mis recuerdos son vagos, confusos, pero ya no me importa, Jorge, estoy embarazada, tengo mes y medio de gestación y pienso tenerlo".

Un junior como tu es incapaz de pensar por si mismo y me pediste tiempo para digerirlo, (era obvio que necesitabas de tus padres), unos días después quisiste nuevamente intentarlo, pero me aclaraste que no te casarías conmigo, "ya nada tienes que perder Daniela, quiero tener intimidad contigo", accedí una nueva estupidez de mi parte, ¿qué podía perder?, en realidad nada, dos semanas después tu madre que es doctora contactó conmigo, quedamos en una cita en un café cercano a tu casa, "lo sé todo Dany, estoy muy contenta que mi único hijo vaya a tener un bebé, cuenta con la familia para todo", me entregó una tarjeta de presentación de una ginecóloga y me explicó que había una cita programada para las 9:00 pm. de esa misma noche, (vaya ingenuidad la mía).


La consulta fue extraña, nadie en la clínica, todos los consultorios cerrados, Jorge y yo delante de la doctora Rodríguez, "te haré un ultrasonido, no me gusta nada lo que siento", el miedo nuevamente se apoderó de mi al escuchar la noticia, "llevas dos semanas con el producto muerto, si no lo sacamos de inmediato morirías, como ya has cenado, quiero que vengan mañana viernes, a la hora de la comida, estaremos más cómodos sin el personal y podrás volver a tu casa en un par de horas, es una cirugía ambulatoria por lo sencillo de la misma, y Daniela, es mejor que no se entere tu familia, no tiene caso involucrarlos".

Después de la operación me sentí vacía, todo fue tan rápido que ahora era yo la que necesitaba digerirlo, tuve el fin de semana para reposar y llorar mi tristeza, en verdad que yo quería a mi pequeño, las dudas asaltaron mi mente, dos semanas con mi bebé muerto, ¿quién miente?, mi ginecólogo me dijo que todo estaba bien.


Lo siguiente que vi al volver a la universidad fue a Jorge con una de sus tantas conquistas, pero no importaba, algo cambió en mi, Jorge al ver que me era indiferente vino a mi encuentro, "podemos vernos cuando queramos, ya no hay caretas en nuestros rostros Daniela".

Vuelve con tus amigas, yo estoy fuera de tu vida, un balde de agua helada fue tu respuesta...
"Eres tan tonta Daniela, ni siquiera te diste cuenta que ese bebé estaba vivo, no quería tener un lazo contigo que después tuviera que alimentar, agradeceme que aún puedes seguir estudiando, lo que hagas de tu vida me lo deberás a mi por sacarte el problema".



Pues bien, soy Daniela, una estudiante de 23 años y con una vida que ha dado un giro de 180ª,  volví con Mario, es también un estudiante como yo, pero con las bases de una familia adinerada, con mucho, muchísimo futuro en los negocios que en realidad caminan solos, lo trato con tanto desprecio y el muy tonto sigue a mi lado, es tan ridículo que piensa que el amor realmente existe, yo no, es solo un letargo del alma, (si es que existe el alma), pienso casarme con él y vivir como quiera, ya nada me importa y le hago pagar a cada instante los desprecios que he recibido, si tengo que estar con alguien, que mejor que ese "alguien" tenga solvencia económica y sé que en un par de años heredará en vida la fortuna familiar.


*Nada que agregar, la vida da muchos giros y cada uno decide si se deja llevar o sigue esforzándose cada día*

5.4.13

Vacío



Al abrir la puerta, las fantasías y sensaciones se descubre para ti, son los deseos de explorar lo nuevo, la curiosidad de sentir en tu pequeña naricita las partículas que arroja el viento, no es necesario explicar que en muchas ocasiones haces caso a tus impulsos y veloz desapareces como si quisieras volar.

Fue un error, un intento de escapar lo que nos llevó a esta situación, tu castigo es mi castigo, al abrir el acceso a lo desconocido, no hubo voz de mando que hiciera volver tus pasos atrás, y saliste, desapareció contigo  mi tranquilidad, te busco y no te encuentro, te lloro y no regresas, en mi corazón te guardo, aunque se que ya no te veré jamás.

Mi alma llora tu ausencia, se altera,
vacío sin tu presencia.

Realmente cuando los sentimientos son tan profundos, me ganan, son los únicos capaces de gobernar mi mente y hacer que mi cuerpo sienta, cuando mis labios callan.

2.4.13

Noche de insomnio



Sepulcral silencio, solo cortado por mi gutural sonido en mitad de la noche, cuando los recuerdos regresan, la presencia se impone a mi propia conciencia, me trae de regreso ese instante en aquella mañana, cuando la luz se escondía de tristeza, dejando cubierta la vida de sombras siniestras.
Siento tu dedo insolente, y tu mirada lasciva penetrando en mi calma, venciendo mis sueños y dejando paralizado mi cuerpo, por el terror que me invade mi mente sucumbe, rechazo el instante y mi propia existencia.
Navego intranquila, dentro de la pesadilla de mi pasado sueño tranquilo, donde mi cuerpo reacciona, se mueve y sacude, agitada despierto y se crea la noche de insomnio, pensamientos, sentimientos, dolor, llanto y la soledad de mi propio abandono, respiro profundo y analizo...
Recuerdo tu abrazo y te traigo a mi lado, aprieto mi almohada y descanso...hasta que el alba acaricia mi cuerpo, despierto, beso mi almohada y sonrío a la vida.