7.3.13

Amor eterno



Año de 1925, en uno de los tantos pueblos alejados del estado de Chihuahua, Alicia caminaba tranquila por la calle, como cada tarde, le gustaba sentir la combinación de los rayos del sol y la brisa sobre su rostro, era feliz, de repente, algo llamó su atención, el galope de un caballo la hizo reaccionar y dar vuelta de golpe hacía sus espaldas, demasiado tarde, un brazo fuerte la sujetaba de la cintura elevándola al vilo, y depositándola con fuerza, recostada, atravesando el caballo, nada valieron sus gritos y movimientos desesperados por soltarse y bajar del animal, el hombre era fuerte, muy fuerte y ella una chiquilla de escasos trece años, con un cuerpo delicado, finito y una vocesilla aún de niña, muchos vieron la escena, nadie hizo nada, el hombre tenía fama de malvado, todos le temían.

Varias horas a caballo, su cuerpo dolorido, sus gritos ahogados, ya no luchaba por soltarse, el pueblo había quedado atrás, sólo montañas se abrían a su paso, entre la maleza y ramas secas de arboles, su vista a tierra y la mano firme en su cintura que la sostenía con fuerza.



Una niña ingenua, sin haber descubierto una caricia primera, en manos de un hombre sin sentimientos, la cabaña fue testigo mudo de su tragedia, y...  pasaron los años, ella envuelta en una nube de tristeza, con tres hijos a su lado, y un cuarto por llegar, y llegó... en medio de su encierro, su salud se vio mermada, la muerte estaba esperando por ella, nació una niña, la furia del hombre no se hizo esperar, en medio de su agonía en el cuerpo frágil de Alicia descargó su ira, ¡ una niña !, era imposible que un hombre (tan hombre) tuviera una niña, su cólera lo había transformado.



Pasaron los días, la pequeña lloraba día y noche, la atención que recibía de su madre era mediocre, lastimada como estaba por los golpes y un parto complicado no ponía atención ni cuidado a su pequeña que lo resentía lastimosamente, Ángel (aunque parezca imposible, así se llamaba), se apiadó de  Alicia y mandó llamar a sus padres, les permitió la entrada a su casa y que pudieran cuidar de ella en sus últimos momentos.

Dentro de la cabaña, Alicia y sus padres estaban en un encierro total, no había ventana que pudieran abrirse y la única puerta, al salir Ángel la cerraba por fuera, si tenía que ausentarse por días era cuidada por los tres hijos de ella, que a pesar de ser tan pequeños llevaban el mismo camino que su padre, veían a las mujeres como objetos inservibles, esclavas sin un sólo privilegio, con un trato injusto.



Alicia con 26 años llevaba hecha de su vida una miseria, en una ocasión que Ángel se ausentó por asuntos de sus negocios, los padres de Alicia pusieron en sus manos unas cuantas monedas que habían escondido entre sus prendas, y en sus brazos a su pequeña, ¡ Vayase !, y no vuelva, salve su vida y la de su hija.

Alicia compró un pasaje de tren, su destino, a donde la llevara esa pequeña cantidad, jamás volvió su vista atrás, el viaje fue pesado, sin apenas dinero y una niña recién nacida, llegó a un pequeño poblado en el cual tuvo que descender en la estación de tren, su vista se perdió en el horizonte, asustada, sin conocer a nadie, no sabía que hacer.



Algo llamó su atención, del interior de un gran almacén visualizaba una silueta caminando hacía ella, a contra luz del sol, le fue difícil fijar su vista, y sólo pudo ver un hombre de rostro sereno, cuando lo tuvo a unos pasos delante de ella.

Salvador le ofreció un techo donde vivir ella y su pequeña, y un trabajo en su almacén, pasaron los meses y antes de que Luisa, su hija cumpliera un año de vida, se casaron, ella de 26 años y él de 59 años, la gente del poblado la rechazaba por su pasado, nadie hablaba con ella y siempre la criticaron por haber abandonado aquel hombre.



Alicia y Salvador tuvieron cuatro hijos y una vida plena, Salvador murió a la edad de 76 años, cuando la última de sus hijas de nombre Yolanda cumplía 14 años, Alicia aún vivió mucho tiempo más, siempre recordando y venerando a su gran amor Salvador, Alicia enfermó de un cáncer abrasivo, le diagnosticaron menos de un año de vida y vivió más de cinco, siempre dijo, "No me iré de este mundo hasta que no vea que ha vuelto por mi", ella murió a la edad de 86 años, aún en sus últimos momentos lo llamaba, le decía que estaba cerca, que ya lo veía y pronto estarían juntos.

Un amor de otra época


9 comentarios:

  1. QUE HISTORIA,,, AUNQUE SUS COMIENZOS FUERON DUROS Y CRUELES, LOGRÓ ENCONTRAR AL AMOR DE SU VIDA Y SER FELIZ HASTA EL FIN DE SUS DÍAS. CONMOVEDORA HISTORIA.
    UN BESAZO VANY!!!

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  2. Hola Vany to, buenas noches,
    muy linda historia,
    solían ser comunes hace 100 años atrás,
    hoy, no tanto,
    pero seguro siguen sucediendo en pueblos alejados de las grandes ciudades...
    no sé si con este final, pero debe haber algo asi =)

    Te deseo una bonita noche
    feliz día de la mujer!
    si si, un día antes,
    pero espero que entiendas,
    ya me he perdido 2 cumpleaños de blog por estar ocupado y distraido =(
    besitos

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  3. Increíble historia, un amor de otra época, pero quizás no tan distinto de muchos actuales.

    Besitos dulcesitos.

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  4. Está muy bien escrita.
    Te felicito.
    Me ha gustado mucho.

    Besos.

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  5. Buena historia, con un final feliz.

    Besos.

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  6. Como siempre deleitàndonos con historias bellas y muy bien llevadas.

    Abracitos y buena semana.

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  7. ES CIERTO QUE LA VIDA DA OTRA OPORTUNIDAD. UNA HISTORIA TRISTE CON FINAL MUY FELIZ.
    PRECIOSA.
    UN BESO GRANDE.

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  8. ES CIERTO QUE LA VIDA DA OTRA OPORTUNIDAD. UNA HISTORIA TRISTE CON FINAL MUY FELIZ.
    PRECIOSA.
    UN BESO GRANDE.

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  9. Me encantan las historias con oportunidades.
    Besos

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