31.3.13

Laberinto de recuerdos



Apenas el auto detuvo su marcha, bajé apresurada, la tranquilidad que sentía en ese lugar me llamaba, era como un imán, me fue imposible no seguir mis impulsos de caminar por aquellas calles que años antes recorrí. 

Los ejidos o rancherías son lugares de extrema pobreza en México, donde los campesinos antes que vivir, sobreviven, aún y todo, la gente que habita en esos lugares es fresca, sencilla, todavía sincera y conservan en su alma la confianza en las personas, no así en las instituciones. 

Llegar a esos lugares es obvio que saldrás empolvado, pero también lo es que te llenará de esa energía que sólo se da con la cercanía de personas sinceras. 

Bajé del auto, observando, caminé por el pequeño poblado, me extasié de las flores que adornaban sus jardines, me volví amante de los colores llamativos de sus casas, de las sillas que adornaban sus entradas, de esos pequeños barrotes que para nada servían como protección de los intrusos, sólo para delimitar los alcances de su propiedad. 

En la acera, caminando satisfecha, pude sentir como cada casa desprendía el aroma de lo que cocinaba, asado rojo, tortillas de harina, pozole, mole, menudo, gorditas, tamales, atole y una variedad increíble de aromas y sabores, era maravilloso revivir aquellos años en sólo unos instantes. 

La gente en esos lugares cocina con sentimientos, ponen en cada platillo su corazón aparte de su tiempo, recordé mis años en los que cocinar se volvía una obra de arte, cuando leía las recetas e inventaba mi forma de prepararlas, cambiando ingredientes, aumentando o disminuyendo el tiempo, al final, de las instrucciones (que nunca seguí), salía algo totalmente distinto, la mayoría de las veces de mejor sabor.

Adentrarse en mi México querido, es disfrutar de una variedad de culturas, en algunas ocasiones te parecerá increíble, en otras solo disfrutarás de ellas, con todo esto queda claro que en México existe gente de buen corazón, que disfruta de las pequeñas cosas, es un México que extraño y espero que pronto regrese.

Difícil encontrar lugares con recetas sin alteraciones, dejo un enlace con algunas buenas recetas.
Recetas mexicanas
Las recetas de la abuela

PD: La imagen no corresponde, pero adentrarse en google a buscar alguna, es signo claro que saldrás con el ánimo por el piso, pido disculpas 

28.3.13

Para ti

Días tranquilos, días felices
y como meta conservarlos así  

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Y yo mientras, feliz recordando a mis queridos profesores
¡¡¡ mentira !!!
me encanta perderme entre los libros


Y al final, hablamos en serio, todo lo mejor para quien por aquí pase y deje su huella, quien solo lea y quien ni siquiera sepa que existe este blog.

A ti en especial

Besitos

26.3.13

Como el periquito


(Hoy no adorno mi relato ni con florecitas ni con figuritas, estoy muy enfadada)

Algo andaba mal desde la noche, mis ganas se habían perdido en el transcurso del día, odio que los profesores nos traten como bebitos, que deseen aprendamos un libro de 500 hojas como el periquito (en realidad el tamaño no importa, pueden ser 10 y mi enfado viene a ser el mismo), no, eso no va conmigo, a mi me gusta la lectura, me gusta entender y expresarme de acuerdo a lo entendido, pero no, hay profesores para todos gustos y sabores.

Me estaba resultando tedioso el dichoso libro, (la tomé contra él), y no es que se me complique aprenderlo, pero no es mi deseo hacerlo, nada podía hacer, el examen lo programaron por vía Internet para el día siguiente a las 7:00 am, que remedio, me dediqué a memorizar, (mas por fuerza que por ganas), me viene fatal y me la paso quejándome por todo, en ese momento que estaba en el pico alto del enfado se le ocurre a mi cel enviarme una notificación, a lo que sin leer acepté, (cosa que nunca hago o mejor dicho, nunca hacía), me cambió la hora y sin deseos de meterme a corregir, así lo dejé, antes de dormir le pedí a mamá que me despertara 4:45 am., sería el tiempo justo para la ducha, el arreglo, desayuno y un repaso antes de salir rumbo a mi calvario (el examen).

La sensación de depender de otros para despertar es desastrosa, pasé la noche intranquila, despertando a cada rato y llego un momento en que me vi levantándome de cama y haciendo mis deberes, cuando estaba por desayunar (con el libro en la mano), se enciende la luz de mi recámara, era mi madre indicándome que era la hora señalada, ¡ no puede ser !, todo había sido un sueño, me pongo en pie molesta y decidida a darle una lección a mi querido profesor.

Presenté el examen, obvio mis notas como siempre, pero con el firme propósito de no permitir lo que consideré un abuso de parte del maestro.

Estamos en juicio, voy en la segunda instancia, (porque aunque no me lo creo, ha apelado, eso es tener mucha cara dura), estoy próxima a ganar, (seguro habrá expulsión y una vacante que espero sea aprovechada por alguien que si tiene el interés de enseñar y aprender), pero nada puedo hacer, cuando la gente no hace bien su trabajo y eso repercute en tu propia tranquilidad, tienes el valor civil de hacerlo que se reforme o se pierda en el camino.

Yo no estoy dispuesta a permitir que cualquier hijo de vecino venga a arruinar mi futuro, soy dura, insensible  inflexible?, no, no lo creo, solo soy justa, y ofrezco al igual que exijo lo que corresponde.

Edito:

Pasamos a la segunda instancia, el juicio interno fue reñido, en extremo, siendo sus testigos fieles amigos de diversión  me vi en la necesidad de demostrar los hechos, en obvio que en cuanto a tecnología se refiere los jóvenes llevamos delantera, miles de kilómetros adelante (no a todos, aclaro), tuve a bien la precaución de hacer unas tomas con mi cel y pedir a mis 22 amigos hicieran lo mismo, no hay error posible cuando se trata de defender lo justo, y lo justo es que cada quien haga lo que le corresponde.




22.3.13

Configuración avanzada



Estuve al borde del precipicio en muchas ocasiones, jamás me interesé por hacer algo en lo que no creía, la situación se complicó cuando me vi en la necesidad de hacerlo.

Ahora estoy desorientada, todo en lo que creí se ha vuelto intangible, debo rebobinar, analizar, vuelta atrás y volver a empezar.

Estoy decidida a no dejarme vencer y después de un formateo lento y profundo dejar una configuración avanzada y sin puntos vulnerables, el corazón de lado y los sentimientos guardados, todo por seguir un camino y llegar a un destino.

Hombres, abstenerse de tocar la puerta, no hay corazón disponible.

Mujeres, lo siento, me gustan los hombres, aunque los prefiero lejos.


(Un mal momento supongo, espero mañana vuelva a ver los colores de la vida)

12.3.13

Fisuras del alma



Un alto en el camino, el mismo que me ofrece la única perspectiva, ¡ sólo vacío !, un triste vacío que me acompaña, un alto en el sendero de mi vida y analizo...

Qué me llevó hasta este punto?, nunca lo entendí.

Cuántas veces soporté la pena de tu ira?, cuántas más la tristeza de mi propio abandono?, me convertiste en un trozo de mi vida, sin sosiego ni aliento que pueda acallar lo que siento, es la triste decepción de la impotencia.

Yo no deseaba ir 
como no he querido hacerlo nunca 
tome el arma en mis manos 
la observaba con mucha atención 
detallando con la vista sus líneas 
totalmente cargada 
y en mis piernas 
el estuche con el resto de las balas 
entra él y me ve con ella 
¡ no juegues con eso ! 
(dijo) 
no juego,
(pienso) 
pienso que es peor 
si el daño que puedo hacerme con ella 
o el que me vienes haciendo con tus castigos 
solo pienso también 
en el daño que puedo hacerte dándome un tiro 
o el que puedas sentir 
cuando el fuego te penetre y caigas desfallecido
o simplemente puedo entregártela 
y hacer como que nada pasa

7.3.13

Amor eterno



Año de 1925, en uno de los tantos pueblos alejados del estado de Chihuahua, Alicia caminaba tranquila por la calle, como cada tarde, le gustaba sentir la combinación de los rayos del sol y la brisa sobre su rostro, era feliz, de repente, algo llamó su atención, el galope de un caballo la hizo reaccionar y dar vuelta de golpe hacía sus espaldas, demasiado tarde, un brazo fuerte la sujetaba de la cintura elevándola al vilo, y depositándola con fuerza, recostada, atravesando el caballo, nada valieron sus gritos y movimientos desesperados por soltarse y bajar del animal, el hombre era fuerte, muy fuerte y ella una chiquilla de escasos trece años, con un cuerpo delicado, finito y una vocesilla aún de niña, muchos vieron la escena, nadie hizo nada, el hombre tenía fama de malvado, todos le temían.

Varias horas a caballo, su cuerpo dolorido, sus gritos ahogados, ya no luchaba por soltarse, el pueblo había quedado atrás, sólo montañas se abrían a su paso, entre la maleza y ramas secas de arboles, su vista a tierra y la mano firme en su cintura que la sostenía con fuerza.



Una niña ingenua, sin haber descubierto una caricia primera, en manos de un hombre sin sentimientos, la cabaña fue testigo mudo de su tragedia, y...  pasaron los años, ella envuelta en una nube de tristeza, con tres hijos a su lado, y un cuarto por llegar, y llegó... en medio de su encierro, su salud se vio mermada, la muerte estaba esperando por ella, nació una niña, la furia del hombre no se hizo esperar, en medio de su agonía en el cuerpo frágil de Alicia descargó su ira, ¡ una niña !, era imposible que un hombre (tan hombre) tuviera una niña, su cólera lo había transformado.



Pasaron los días, la pequeña lloraba día y noche, la atención que recibía de su madre era mediocre, lastimada como estaba por los golpes y un parto complicado no ponía atención ni cuidado a su pequeña que lo resentía lastimosamente, Ángel (aunque parezca imposible, así se llamaba), se apiadó de  Alicia y mandó llamar a sus padres, les permitió la entrada a su casa y que pudieran cuidar de ella en sus últimos momentos.

Dentro de la cabaña, Alicia y sus padres estaban en un encierro total, no había ventana que pudieran abrirse y la única puerta, al salir Ángel la cerraba por fuera, si tenía que ausentarse por días era cuidada por los tres hijos de ella, que a pesar de ser tan pequeños llevaban el mismo camino que su padre, veían a las mujeres como objetos inservibles, esclavas sin un sólo privilegio, con un trato injusto.



Alicia con 26 años llevaba hecha de su vida una miseria, en una ocasión que Ángel se ausentó por asuntos de sus negocios, los padres de Alicia pusieron en sus manos unas cuantas monedas que habían escondido entre sus prendas, y en sus brazos a su pequeña, ¡ Vayase !, y no vuelva, salve su vida y la de su hija.

Alicia compró un pasaje de tren, su destino, a donde la llevara esa pequeña cantidad, jamás volvió su vista atrás, el viaje fue pesado, sin apenas dinero y una niña recién nacida, llegó a un pequeño poblado en el cual tuvo que descender en la estación de tren, su vista se perdió en el horizonte, asustada, sin conocer a nadie, no sabía que hacer.



Algo llamó su atención, del interior de un gran almacén visualizaba una silueta caminando hacía ella, a contra luz del sol, le fue difícil fijar su vista, y sólo pudo ver un hombre de rostro sereno, cuando lo tuvo a unos pasos delante de ella.

Salvador le ofreció un techo donde vivir ella y su pequeña, y un trabajo en su almacén, pasaron los meses y antes de que Luisa, su hija cumpliera un año de vida, se casaron, ella de 26 años y él de 59 años, la gente del poblado la rechazaba por su pasado, nadie hablaba con ella y siempre la criticaron por haber abandonado aquel hombre.



Alicia y Salvador tuvieron cuatro hijos y una vida plena, Salvador murió a la edad de 76 años, cuando la última de sus hijas de nombre Yolanda cumplía 14 años, Alicia aún vivió mucho tiempo más, siempre recordando y venerando a su gran amor Salvador, Alicia enfermó de un cáncer abrasivo, le diagnosticaron menos de un año de vida y vivió más de cinco, siempre dijo, "No me iré de este mundo hasta que no vea que ha vuelto por mi", ella murió a la edad de 86 años, aún en sus últimos momentos lo llamaba, le decía que estaba cerca, que ya lo veía y pronto estarían juntos.

Un amor de otra época


3.3.13

Él...



Miro por la ventana, la lluvia deja casi imperceptible la visión,
fijo mi mirada, observo una luz que se dirige hacía mi,
no puedo ocultar mi asombro, ni la curiosidad que me supera,
mi cuerpo no recibe la orden de moverse,
me dispongo a indagar lo que sucede, aparece un hombre,
alto, mirada profunda, labios seductores y caminar pausado,
detiene sus pasos al quedar detrás de la ventana, justo frente a mi,
me observa, el escudriño logra penetrar mi alma desnuda. 
Él me atrae, las palabras se amotinan, 
intentan desbordar en preguntas, nada pasa, 
abro mi ventana y lo dejo entrar.
Y la noche se vuelve eterna, recostada sobre sus muslos, 
me susurra con voz eterna, 
mientras me inunda con su deseo en mi deseo, 
es una tentación latente de entrar en su juego, 
el juego de escribir sobre el lienzo de mi piel desnuda.

"El deseo viaja por el horizonte, 
es un imán que te alcanza, te atrapa y se apodera de tu mente"

1.3.13

El vaso de agua



Una psicóloga en una sesión de gestión de estrés levantó un vaso de agua, todo el mundo esperaba la pregunta:
¿Está medio lleno o medio vacío?

Sin embargo, ella preguntó
¿Cuánto pesa este vaso?

Las respuestas variaron entre 200 y 250 gramos.

Pero la psicóloga respondió: "El peso absoluto no es importante, depende de cuánto tiempo lo sostengo. Si lo sostengo 1 minuto, no es problema, si lo sostengo una hora, me dolerá el brazo, si lo sostengo 1 día, mi brazo se entumecerá y paralizará. El peso del brazo no cambia, pero cuanto más tiempo lo sujeto, más pesado se vuelve.

Y continuó: " El estrés y las preocupaciones son como el vaso de agua. Si piensas en ellos un rato, no pasa nada. Si piensas un poco más empiezan a doler y si piensas en ellos todo el día, acabas sintiéndote paralizado, incapaz de hacer nada.

Es importante acordarse de dejar las tensiones tan pronto como puedas, al llegar a casa suelta todas tus cargas. No las acarrees días y días. Acuérdate de soltar el vaso!

Buen fin de semana

Te deseo un super mega fin de semana,
te dejo un poquito de humor para suavizar el temilla anterior


  Dos amigas

Me has hecho enfadar
estoy muy enojada
casi podría decirte que te comería enterita
pero no, luego me indigesto
sólo te diré que...

"Te deseo tanto mal, que espero se te caiga la mariposita de tu arete, en el pasto"



Un niño pregunta a su padre
en el momento en que apunta con su inocente dedo hacía el cielo


¡ Mira papi !, 
¿ Qué son esos botones de favorito que están en el cielo ?
estrellas hijo, se llaman estrellas


  ¿ Cuáles son tus países favoritos del mundo ?

tus ojos
y tus labios
¡ esos no son países !
¡ no !,
pero tú, eres mi mundo


Besitos,
buen fin de semana