17.1.13

Y si no hay mañana?



Oscurecía y aún no terminaba el trabajo pendiente, lo había dejado para después y ahora me tocaba hacer lo imposible por acabar, siempre dejo las cosas para el final, no entiendo porque lo hago, aún así ya no tiene remedio, debo entregarlo a primera hora de la mañana.

Después de varias horas y agotar mi cerebro, aparte de casi sacar humo al teclado, sólo falta imprimir, es a color, por la cantidad de imágenes que lleva, nada, no logro hacer que la impresora haga su trabajo, enfadada y sin ganas de perder tiempo, me decido buscar un café internet.

Doy vueltas por la colonia y no encuentro un lugar abierto, me toca manejar unos kilómetros más para buscar el sitio, es muy importante que entregue el trabajo. 

Más de media hora y por fin encuentro uno, estaciono mi auto cerca de la puerta de acceso y tomo la memoria USB, por las prisas me olvido de mi cartera.

Cuando abro la puerta, tengo esa pequeña sensación de peligro, pero no hago caso, ya estoy ahí y necesito imprimir, dirijo mis pasos al mostrador y solicito la ayuda del dependiente, nada, no obtengo respuesta, solo veo sus ojos muy abiertos, vuelvo a insistir y nada, el hombre parece de piedra, no se mueve, no habla y no me hace caso.

Enfadada, exijo hablar con el encargado del lugar, obtengo lo mismo, ni un sólo movimiento del empleado, necesito las impresiones y me decido a controlar el enfado que ya amenaza con explotar, me doy media vuelta y sólo me repito en la mente, calma, calma, no, el enfado ha sido mayor que cualquier razonamiento.

Camino por el lugar buscando al encargado y los veo, hombres armados estaban asaltando el lugar, mi enfado desapareció y el miedo se apoderó de mi, recé en mi mente, recordé a mi familia, a mis seres queridos y me despedí de ellos, sabía que era mi fin, nos pusieron a todos juntos en una pieza y estuvimos demasiado tiempo encerrados, al final y después de haber vaciado casi por completo el lugar y llevarse las identificaciones de cada uno de los que estaban en el lugar, para evitar una denuncia, llegaron a mí, no la llevaba y su enfado hizo que me empujaran, caí al tiempo que uno de ellos toma a la chica del mostrador que empezó a llorar y se la llevan, se marchan tranquilos por la puerta principal, entre sus bromas y sonrisas.

Tiemblo al recordarlo, salí de ahí como pude y abordé mi auto, manejé con tanta prisa que llegué en pocos minutos a la seguridad de mi hogar, lloraba, no por el susto, sí por ella.

"Dejamos las cosas para después y quizás no tengamos un después, pienso en la chica, sé lo que sucederá con ella y me aterra la visión que mi mente me muestra, tengo las manos atadas, qué puedo hacer?, si la misma seguridad está involucrada, sólo llorar y esperar que no me suceda.
Estoy decidida a demostrar mis afectos, a decir los te quiero si los siento, hacer lo que debo en su momento, a llorar si deseo hacerlo, en la época que vivimos, no todos tenemos un mañana y no pienso volver a dejar las cosas para un mañana que quizá no tenga".

7 comentarios:

  1. Será por eso mismo que no pienso en el mañana; vivo HOY.
    Mañana existirá?

    Siempre tienes que decir, y hacer lo que desees.La vida son dos días; uno ya pasó ;)

    Besitos

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  2. Muy buena decision amiga

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  3. Hazlo, porque el único mañana que hay es hoy. Hoy uno está y mañana quien sabe, lo mismo por nuestras personas queridas. Disfrutar de su presencia y compañia ahora. Que no quede nada por decir, ni por hacer si es algo bonito, de cariño y de corazón. Vivir intensamente, intentar dejar un mundo mejor, y ser feliz en lo posible.

    Muchos besos Vane.

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  4. La vida puede cambiar en cualquier instante, por eso cada día y momento es importante.

    Besitos dulcesitos.

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  5. Lo que cuentas tiene imágenes reales....suceden cosas así y es terrible.
    Haz hecho realidad la frase tan antigua y conocida que sigue siendo actual: no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy...
    Abrazos niña querida y que se te pase el susto y el dolor.
    Feliz domingo.

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  6. Buen texto, me dejó pensando, ¿existirá un mañana?

    Te sigo.
    Suerte!

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  7. Que fuerte.
    Estamos expuestos a que cualquier día sea el último.

    Ufffffffffff

    Besos.

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