24.9.12

Un día cualquiera



La discusión en esta ocasión fue más intensa, Martha había olvidado unos productos de higiene, Manuel, su esposo estaba molesto, en sí no era el problema su olvido y si las constantes discusiones que venían sucediendo en los últimos años, los motivos, cualquier cosa.

Deberás resolverlo sin privilegios, espetó Manuel, Martha solo dio media vuelta y tomando su bolso se dirigió a la puerta de salida, estaba cansada, su rostro denotaba demasiado agotamiento, ya eran demasiados años con la misma situación.

Un amplio corredor debía atravesar antes de llegar a la salida de lo que hasta hace unos años llamaba hogar, veía pasar a cada paso innumerables recuerdos, llevaban toda una vida juntos, las fotografías traían a su memoria los años felices a su lado, su matrimonio, el nacimiento de cada uno de sus hijos y diversos festejos, para qué?, todo terminaba en nada, apartó de golpe sus recuerdos en el momento que Introdujo la llave para dar un respiro a su cansado cuerpo.

Una mano se posó sobre su hombro, su hija mayor, te acompaño mamá, fue lo que escuchó antes de darse vuelta contra si para ver el rostro amable de su hija, estaba tan crecida, había madurado demasiado rápido, imposible hija, voy sola, lo necesito, su voz salía desde una profundidad que le aterraba, un No, está decidido, fue la firme respuesta a su débil negativa, no te dejaré sola, vamos, se hace tarde.

Tres cuadras hasta el autoservicio, caminando, no tenía privilegios, se sentía como una niña pequeña ante el castigo de su padre, caminar en estos tiempos es una verdadera aventura, ya nadie lo hace, demasiada inseguridad y violencia hacía de las calles lugares vacíos, los autos que transitaban lo hacían a una velocidad acelerada, nadie deseaba ser víctima de la violencia, y allí estaba ella, cuidando de si y de su hija que no quiso dejarla sola.

Habían avanzado dos cuadras y de repente un motociclista extraño pasaba muy cerca de ella, resignada Martha cambió el bolso al lado izquierdo de su cuerpo, si debía llevárselo, que lo hiciera sin tener que detenerse, de esa forma sentía que protegía mas a la que seguía viendo como su pequeña hija, no sucedió, el motociclista pasó de largo, solo se quedó mirando extrañado a las dos mujeres.

Cuando el corazón logro mitigar el ritmo acelerado que había provocado el temor momentos antes sentido, ambas vieron venir hacía ellas a dos mujeres, mayores, quizá menores de sesenta años, hablaban entre ellas y momentos antes de cruzar su camino, una de ellas se detuvo, tenía los cabellos dorador y mirada profunda, elevó su mano frente a Martha y Berenice y dibujo al viento un círculo amplio, hecho ésto señaló con el dedo índice hacía ellas y avanzó hacía ellas, al cruzar sus miradas solo dijo, "Nada puedo hacer por ustedes reinas. nada puedo hacer por salvarlas", y siguió sin volver a detenerse.

Madre e hija se miraron asustadas, no eran supersticiosas ni creyentes de situaciones como esas, pero el miedo de tantos años había hecho estragos y cualquier cosa era motivo de alarma, que miedo dijo Berenice, Martha solo hizo un intento de sonrisa y dijo, quizá están asaltando el centro comercial hija, prefiero que regresemos, solo de recordar a su esposo y la posible escena que le armaría decidió seguir, eso sí con precaución extrema.

Al llegar al lugar, veían a través de los cristales, tratando de sentir la seguridad de que nada ocurría, así fue, el lugar estaba tranquilo, entraron decididas a tomar las cosas sin revisar marcas, solo pagar y dar marcha atrás, esas mujeres mayores las habían asustado demasiado, en algún momento Martha se puso nerviosa y tomando del brazo a Berenice la hizo avanzar hacia el interior del lugar, se quedaron paradas frente a una puerta, "sólo personal autorizado", en ese momento llegaron unos delincuentes, gritos, movimiento de objetos, disparos y Martha empujó a su hija al interior, se abrazaron asustadas por mucho tiempo, ya no escucharon nada y al abrir la puerta vieron un pie detrás de unos productos, había personas sin vida.

Tomadas de las manos salieron corriendo del lugar, tres cuadras que parecieron cientos de kilómetros, a punto de doblar la esquina para llegar a su casa vieron a las mujeres, parecía las esperaban, la mujer de cabellos dorados volvió a señalarlas y les dijo, "no puedo protegerlas reinas, lo siento", dicho esto, dobló la esquina y se perdió en el camino.

El deseo de rescatar algo que se ha perdido definitivamente en el camino es grande, pero debemos entender que no siempre se puede lograr y tomar lo bueno que queda para seguir avanzando, lamentablemente en México existe en demasía el machismo y la opresión para con las mujeres que son consideradas el sexo débil y es tan arraigado el sentimiento con ellas que consideran imposible la separación por todo lo que viene agregado con esa decisión

6 comentarios:

  1. ¿Es que acaso no tiene culpa la victima de la actitud y acciones del victimario? Se puede comprender lo incrustado del sometimiento de la mujer en algunas sociedades. Pero desbordando las pautas culturales las mujeres debería iniciar acciones en conjunto sino individuales para escapar de esa situación.
    Se me podrá achacar que no vivo en Mexico y por lo tanto no comprendo. Pues es verdad no comprendo.

    Besos amiguita

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    1. Me parece que se te va la cabeza compañero... ¿Ahora las victimas son las culpables de su situación?. Te falta empatia para entender que llega un momento en el cual las victimas y mas en esos casos se ve tan impotentes y emocionalmente tan mal, tan solas que es simplemente imposible salir sin ayuda, más cuando hay dependencias, hijos...

      No solo las mujeres son las que deberían luchar por cambiar la situación sino todo la sociedad rebelarse ante algo tan injusto. Nunca ha sido fácil romper esas y otras situaciones de discriminación. Estoy seguro que ya hay gente luchando por esa causa en México. La situación del país es la que es, tampoco vivo allí pero he visto suficiente de la vida para comprender esas y otras situaciones. Estoy seguro que tu también...

      Saludos.

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  2. Triste situación la de México cuando a una experiencia tan tremenda se le titula "un día cualquiera", espero y deseo algún día podamos ver el fin de la inseguridad y la violencia.

    En cuanto al machismo y la discriminación hacia la mujer es tristemente una dura realidad en muchos lugares del mundo. No se debe mirar para otro lado, cargar responsabilidades hacia las mujeres, o justificar lo injustificable...

    Luchar por una sociedad mas justa, y mejor, no solo por nuestras madres, hijas, nietas, hermanas... por todos nosotros.

    Un beso.

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    1. Oscar
      Siempre se esta luchando, son costumbres muy arraigadas y por ello mucho mas difíciles de erradicar, yo jamás permitiría un maltrato de ningún tipo, pero tambiés es entendible debido a mi situación, soy de "la nueva generación", me estoy preparando para afrontar cualquier obstáculo, pero también es cierto que conozco a mi alrededor en demasía situaciones como ésta o peores, yo solo pongo lo que considero ligero, no por cerrar los ojos ante estos problemas, sí porque ya veo demasiado como para traerlo aquí, chicas de mi edad o menores también lo llegan a padecer, no puedo generalizar y pensar que son responsables de lo que sucede, solo puedo hacer lo mío y evitarlo si me es posible en la gente que quiero y está conmigo

      Besitos Oscar

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  3. Hola Vany to, buenas noches,
    me has puesto la piel de gallina o como "creo" dicen ustedes, de chinito =)
    una situación realmente preocupante,
    para un cambio radical, la sociedad debe cambiar,
    es difícil, pero por algún lado hay que empezar.
    Hoy por hoy en Argentina estan cambiando muchas cosas,
    penar como se debe la violencia de genero es una de ellas, espero pronto todo mejore allí.
    te deseo una gran semana
    besitos

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    1. Hola Vikingo, o sea que Aregentino :) que bien, tengo un par de buenos amiguitos de por allá, por supuesto que la penalización debería ser mas firme, fuerte, de ésta forma se la pensarían al menos un par de veces antes de dañar a las mujeres, son temas complicados, solo debemos actuar en el momento y no permitirlo y ellos entender que debemos vivir en armonía que ya bastante tenemos como para cuidarnos de situaciones como esta también,

      Besitos Vikingo

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