15.9.12

Promesa rota



El aula estaba completa, 40 alumnos en la materia de  Derecho Romano, la que mayor concurrencia tenía, claro está no era por ser la mejor de todas, sí por muchos que debían recursar, otros por dejarlo para después, y ese después en algún momento tiene que llegar.

El profesor, el Lic. Saldívar, un hombre mayor, poco menos de 80 años, muy lúcido, una persona metida de lleno en sus libros, le gusta lo que hace, se ve a simple vista que lo disfruta, a pesar de ser mayor, ha evolucionado siempre actualizado, y se entiende bien con mi generación, es un profesor encantador.

Mi nombre es Laura Alcázar, soy estudiante y tengo de profesor al Lic Saldívar, la historia comienza un día cualquiera que llegué de visita a casa de mi abuelo, es un hombre de 61 años, que toda su vida la llevó disipada y ahora trae cargando las consecuencias de su inconsciencia, casi no puede caminar y cuando lo hace es apoyado por un andador, en sus días buenos usa bastón, su cadera, su rodilla, sus articulaciones, eso sin mencionar los innumerables malestares que ya forman parte de su día a día, aún y con todo, es un gran abuelo, pendiente de sus nietos y como todos complaciente.

La charla se encaminó a la materia que mas me aburría, Derecho Romano con el Lic, Saldívar, que a pesar que hace mil y un intentos por llevarla amena, no lo consigue del todo, no es mala, es agotadora, en ese momento mi abuelo me dijo conocer a un profesor Lic. Saldívar, le dio clases en la preparatoria, me contó algunas situaciones vividas cuando estudiante y me hizo prometer que hablaría con él y le diría textualmente "Lic. Saldívar, mi nombre es Laura Alcázar y soy nieta del Lic. Antonio Alcázar, alumno suyo de preparatoria hace 45 años", para ser sincera vi en sus ojos cierta chispa de picardía, pero no hice preguntas y prometí hablar con mi profesor.

Al día siguiente en dicha materia, me planto ante el profesor y le doy el mensaje,  "Lic. Saldívar, mi nombre es Laura Alcázar y soy nieta del Lic. Antonio Alcázar, alumno suyo de preparatoria hace 45 años", su sorpresa fue mayúscula y volvió a preguntarme lo que ya le había comentado, eres nieta de Antonio Alcázar?, sí Licenciado, fue mi respuesta, se sentó en la silla de madera que tenía al lado de su escritorio y sin salir totalmente de su desconcierto me contó...

Hace 45 años di mi última clase en la preparatoria, la generación de tu abuelo, unos chicos ejemplares y con ideas diferentes, buenos estudiantes pero mucho mejores para divertirse, el último día y feliz por dar clases próximamente en universidades, lancé una promesa a mis 55 alumnos de preparatoria, "Estudiantes, en el momento que un alumno mío venga y me diga  "Lic. Saldívar, mi nombre es Fulanita de tal y soy nieta de Perenganito de tal, alumno suyo de preparatoria hace x años", será entonces que entienda que ya soy mayor para la docencia y me retiraré a la vida tranquila.

Ahora el rostro asombrado lo tenía yo, por eso la carilla de mi abuelo, ya entendía, mi profesor me regresa de mis pensamientos y me dice:  "Soy joven, me siento fuerte, no creo estar listo para la jubilación, no es el momento, tengo mucho por ofrecer aún, creo que deberé romper mi promesa, me quedan muchos años", sus palabras parecían tratar de convencerlo de que aún no era su tiempo, más que un comentario hacía mi, y terminó diciendo, "si señorita Alcázar, salúdeme a su abuelo", le guardo un especial afecto, dicho esto y con su mirada perdida dio inicio a la acostumbrada clase de Derecho Romano.

Cabe mencionar que en el siguiente inicio de clases el profesor Lic. Saldívar se jubiló, ahora da conferencias, siempre muy concurridas y valoradas por todos, fue y seguirá siendo un excelente profesor, mis respetos para él.

3 comentarios:

  1. Derecho Romano...
    Me gustaba esa asignatura.
    La fuente de muchos ordenamientos jurídicos.

    Que le vaya bien con las conferencias.

    Besos.

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  2. Que suerte dedicarse a enseñar por tantos años. Lo debe haber disfrutado mucho.

    Besos

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  3. Una especie de llamado a retiro.

    Feliz Domingo.

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