23.8.12

Se busca la mujer soñadora




Hoy hablaré de una mujer como pocas, una mujer como muchas, un encanto de señora.

Aquí te relato su historia.

Edith, vamos niña, arriba, levántate que deseo mostrarte algo, vamos flojilla, abrígate y ven conmigo.

Que sucede mami?, queeee!!!, mami son las cuatro de la madrugada, qué me vas a mostrar ahora?

Andrea ayuda a levantar a su hija y la abriga, no desea que se enferme, un ratito después la lleva al jardín, la hace sentar en una mecedora y le señala el cielo.

Has visto lo hermoso que está, tan luminoso mi niña y mira esa luna es magnífica, Andrea siempre hacía lo mismo, la levantaba de madrugada para llevarla a ver las estrellas, la luna o solo la belleza de la noche, Edith menos romántica y a esa hora imposible siempre tratando de explicarle a su madre el porqué de las cosas, Andrea solo ponía su dedo índice en sus labios para hacerla callar, al tiempo que decía, solo observa y escucha, escuchar?, pero mami, no se escucha nada, es de madrugada!.

Edith ponía atención y nada, no escuchaba, así pasó el tiempo, algunas veces sabía que su madre llegaría de madrugada y como siempre se sentaría al borde de la cama y le hablaría con esa voz tan dulce que siempre la caracterizó, al despertar sabía lo que encontraría, una dulce mirada y un rostro tierno, el de su madre.

Si era invierno, la levantaba y le mostraba algún detalle que le había confeccionado, ya fuera ropa, collares, bolsos o simplemente para abrazarla, Edith se acostumbró a las caricias de su madre en plena media noche.

Pasó el tiempo y su madre cambió, no volvió a levantarla de noche, solo se pasaba por su recámara y con un beso en la frente y arroparla le era suficiente y se marchaba.

Su madre cambió, la vida la hizo de mirada triste y rostro callado, ya no sonreía, ya no disfrutaba, amaba a su familia, solo que algo faltaba, Edith lamentaba no haber disfrutado de aquellas hermosas madrugadas en compañía de la persona que mas amaba.

Esta historia no tiene final, aún no está escrito, va caminando tranquilo, a paso lento, a paso discreto, Andrea está buscando su camino, está trazando su destino, busca su sonrisa, busca su alegría que se perdió en alguna parte de su vida, Edith espera y ayuda y disfruta los momentos, los valora, no le importa la hora, solo desea que Andrea vuelva a ser la mujer soñadora.

17 comentarios:

  1. Una bonita y tierna historia de infancia. Por desgracia la vida nos pone muchas y duras pruebas. En ocasiones nos cambia, nos hace perder la ilusión, la facultad de soñar y disfrutar de la vida.

    No hay que dejar que nada ni nadie nos arrebate eso, la facultad de vivir a nuestra manera, libres y felices.

    Espero y deseo que la mujer soñadora vuelva a disfrutar de las estrellas, y del brillo que dejen en su corazón al mirarlas igual que antaño.

    Me ha encantado la historia, a pesar del final algo triste aunque lleno de esperanza.

    Linda esa entrañable y soñadora madre, soy parecido, un soñador nato, solo quizá algo mas loquito :).

    Besitos.

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    1. Esperemos que vuelva como bien dices Lobito, no hay que dejar que nos quiten la libertad y felicidad.

      Besitos Oscar

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  2. Que linda historia yo gracias a Dios tengo mis padres y a mi edad mi padre todavia me trae el cafe a las seis de la mañana a mi cama

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    1. Valorar en el momento es básico, que te duren muchísimos años mas amiguita

      Besitos La Soledad

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  3. Andrea recuperará la sonrisa perdida, esa sonrisa que vive dentro de ella, Edith volverá a sentir esa compañía cálida de aquellas madrugadas, porque el final no está escrito y se tienen aún la una a la otra.

    Un Dulce beso.

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    1. Como bien dices, el final no está escrito y con un poco de decisión lo lograrán.

      Besitos Dulce

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  4. Deseo con todas mis fuerzas para Andrea y Edith toda la felicidad del mundo.
    Algo me dice que la merecen y tengo la intuición de que la conseguirán.

    Besos.

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    1. Mi buen Toro, de Salvaje solo el nombre, unimos fuerzas amiguito por ellas y por todas quienes pasan por situaciones similares.

      Besitos Toro Salvaje

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  5. Ojala lo logre
    Un abrazo

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    1. Que tu voz sea de profeta Lapislazuli, gracias por compartir tu tiempo con nosotros

      Besitos

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  6. En nuestro camino por la vida, lamentablemente no nos damos cuenta siempre lo que vamos perdiendo, lo mejor es hablarlo, recordarlo y si vale la pena retomarlo, lo que sucede a Andrea es lo mismo de siempre, fallos que se van agregando hasta llegar el momento que es imposible cargarlos, como bien dices, el final no esta escrito y seguro entre ambas podrán modificarlo, solo es sentarse y charlar, la comunicación es muy importante, no puede Andrea saber con exactitud lo que Edith desea, debe decirle y tratar de solucionarlo entre ambas.

    Besos linda, gracias es un buen tema de reflexión

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    1. Estoy segura que ambas saldrán adelante y como bien dices, solo es hablarlo.

      Besitos Ame

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  7. Interesante reflexión, y muy bien narrada.
    Sólo una larga, larga sonrisa para Andrea y todo volverá a ser como antes.
    Besos.

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    1. Esperemos por su larga larga sonrisa y también que le llegue pronto, para que todo sea como antes o mejor

      Besitos Julio Benavente

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    2. Es una linda historia de encuentros y desencuentros, de silencios.Ya vendrán las nuevas sonrisas entre madre e hija.

      Muchos saludos.

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    3. Que así sea Rayén, besitos para ti

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  8. Marina22:29

    Gracias por tu historia corazón. Es preciosa. La pensaré.
    Un beso guapa.

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